Los deseos de superación y la necesidad de sacar adelante a sus familias, son algunos de las motivaciones que impulsan a la joven Ángela Marenco a triunfar en la vida a través de su pequeño negocio de pupusas, el que se encuentra ubicado desde hace cuatro años en la Avenida Universitaria, siendo este un lugar donde cientos de estudiantes degustan de este delicioso platillo que cautiva hasta al más sofisticado paladar.

Como todo inicio en la vida, la instalación de este negocio no fue nada fácil para Marenco, quien manifiesta que tuvo que vencer muchas barreras, las que al final lograron fortalecerla y llenarla de más valor para alcanzar su objetivo: tener su propia fuente de ingresos y convertirla en un ejemplo para muchos negociantes iguales a ella.

“La necesidad de un trabajo y las ganas de contar con mis propios recursos fueron los que me motivaron a iniciar este negocio de pupusas, recuerdo que no fue nada fácil porque al verme tan joven, nadie creía en mí. Sin embargo, me armé de valor y me instalé en la avenida, solo tenía un plástico, el que utilizaba como toldo y una pequeña cocina en la que freía mis pupusas”, manifestó.

“Decidí vender pupusas porque creí que esta era una buena opción para los estudiantes, que en su mayoría son mi clientela, además consideré que este era un alimento nutritivo y el cual podía vender a un precio accesible para ellos, porque yo sé que los estudiantes son de escasos recursos, además quería marcar la diferencia en este sitio donde mayormente acostumbraban a vender hamburguesas, hot dogs y otro tipo de comidas”, señaló.

La buena administración de su negocio, le ha permitido a esta joven emprendedora extenderse a otros lugares de la capital, actualmente cuenta con un nuevo establecimiento en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-MANAGUA), aquí también ha alcanzado el éxito, abriendo de esta manera un nuevo mercado y generando más empleos. Actualmente esta pequeña empresaria cuenta con el apoyo de cinco colaboradores, quienes trabajan de la mano con ella.

“La perseverancia, Dios quien me da fuerzas y la calidad de nuestro producto han permitido que desde hace seis meses tengamos un nuevo local, donde hemos obtenido resultados positivos, actualmente trabajo con mis cuatro hermanos a quienes les he podido brindar un empleo y así todos garantizamos los alimentos, la educación y el bienestar de nuestros hijos. Ha sido duro para mí adentrarme en el comercio, sin embargo lo he logrado porque siempre he tenido disposición al trabajo”, añadió Marenco.

Destaca apoyo del gobierno

Ángela al igual que muchas mujeres emprendedoras de nuestro país, ha sido protagonista del Programa Usura Cero, impulsado por el gobierno nicaragüense, el cual le permitió iniciar con su actual empleo, es por ello que agradece a quienes una vez confiaron en ella y le permitieron ser una mujer exitosa y ejemplar.

“La idea que ha venido desarrollando el presidente Daniel Ortega de brindar préstamos a las mujeres es muy buena, en mi caso fueron las compañeras de Usura Cero las que me integraron a los grupos solidarios y confiaron en mí, sin importar que yo soy joven, y que en ese entonces no contaba con ningún bien que me respaldara y sirviera de garantía", expresó.

Así mismo, manifestó que el incremento en el monto de los préstamos que otorga el gobierno actualmente, ha sido una victoria más para todas aquellas mujeres que se enfrentan a los grandes retos de la vida y que logran vencerlos a través de su esfuerzo.

“Considero que el gobierno ha venido trabajando de manera dirigida hacia las mujeres, nos han restituido nuestros derechos y están confiando en nosotras, porque si no fuese así, no habrían elevado el monto del préstamos, lo que permite que se hagan inversiones más grandes en los pequeños negocios como el mío” dijo.

Un ejemplo de lucha y esfuerzo

Ser el sostén para su familia y lograr vencer los esquemas de la sociedad, son algunos de los retos que a diario vence Martha Isabel Guido, propietaria de una pequeña venta de comida que se ubica en las cercanías del Hospital Bautista. Ella refleja en su rostro el paso de los años y el esfuerzo de su trabajo, pero aún cuando presenta una discapacidad motora, se ha convertido en un ejemplo para quienes desde tempranas horas llegan al modesto negocio a realizar la compra de un suculento desayuno.

A tres años de haber iniciado con la venta de comida, Martha recuerda que inició con una pequeña porción de productos, los que gracias a la higiene y la atención esmerada con la que atiende a sus compradores, ha logrado incrementar sus ventas, obtener mejores ingresos y brindar empleo a dos jóvenes más, que al igual que ella luchan por salir adelante.

“Yo inicié con poca comida, al pasar el tiempo, gracias a Dios y al nuestro esfuerzo, he venido incrementando mi venta, aquí vienen muchos clientes, los que se van satisfechos por la calidad de nuestra comida, nosotros siempre tratamos de servir una comida que tenga buen sabor, una porción adecuada y sobre todo a precio módico, porque en su mayoría quienes vienen a comer son transportistas”, señaló.

En el lugar, la propietaria vende deliciosas enchiladas, tacos, gallo pinto con carne asada y un suculento corazón asado que hace que los clientes se chupen los dedos por su exquisito sabor, obligándolos a regresar nuevamente.

Esta mujer, quien goza de mucha admiración por quienes la conocen, señala que para triunfar en la vida es necesario trazarse metas y avanzar, lo cual ha logrado y le ha permitido formar a sus hijos a través de su ejemplo.

“Con este negocio he logrado garantizar la educación, la salud y la alimentación de mis hijos, porque al final esa será su herencia, mi sueño es verlos como unos profesionales exitosos, por ello trabajo arduamente, si bien es cierto, no es fácil, menos cuando no se cuenta con los suficientes recursos, pero cuando se tiene necesidad y ganas de superarse, no hay barrera que te impida lograrlo” finalizó.