Año con año miles de devotos de San Benito acostumbran a vestirse de blanco, llevar una escoba para barrer en la iglesia y pedir, en nombre del Santo,la tradicional chicha de maíz para toda la familia del promesante.

Este año, la delegación de INTUR-León llevó más Chicha que el año pasado, 6 barriles,para darles a más de dos mil feligreses que asistieron desde muy temprano, a la iglesia de San Francisco.

Vestidos de túnicas blancas y con una candela negra en la mano, agregan más elementos de fe como caminar de rodillas o con los ojos vendados.

Otros promesante reparten chicha de maíz a los fieles en una de las actividades de mayor tradición, de mayor expresión de fe y de mayor arraigo en la cultura popular, sobre todo en la ciudad de León.