De acuerdo con Daniela Jakubowicz, en un artículo retomado por la revista Scientific American, una ingesta alta de calorías en el desayuno, frente a la cena, ayuda significativamente a perder peso.

El estudio realizado incluyó a 93 mujeres con sobrepeso u obesidad, a las que se les dieron porciones diferentes en el desayuno y la cena. Después de tres meses se observó que aquellas que comían más en el desayuno, perdieron un promedio de 8 kg y 7 centímetros de cintura, contrario a las que ingerían la misma cantidad calórica, pero en la cena, quienes solo perdieron 4 kg y 1 cm de cintura.

Las mujeres que consumieron la mitad de mil 400 calorías durante el desayuno, perdieron 80 por ciento más peso que las mujeres que consumieron esa cantidad en la cena.

Las mujeres que comieron desayunos grandes también presentaron mayor control de la insulina, mejora en los niveles de triglicéridos y glucosa.

Cabe recordar que el secreto para bajar de peso es que el cuerpo gaste más calorías de las que consume, así que se debe tratar de evitar a toda costa, en cualquier comida, grasas y azúcares.