En el tiempo de una jornada laboral, o de una buena noche de sueño, un pequeño planeta extrasolar descubierto a 700 años luz de aquí cumple toda una vuelta alrededor de su estrella, un año completo, explican los astrónomos que lo han encontrado. Es un planeta del tamaño de la Tierra, pero está tan cerca de su estrella (su órbita es solo unas tres veces el radio estelar) que la temperatura estimada en su superficie debe rondar los 3.000 grados centígrados, así que estará fundida completamente formando todo un mar de lava.

El planeta, denominado Kepler 78b (uno más de la buena cosecha del telescopio espacial del mismo nombre cuya misión la NASA ha dado por concluida debido a una avería irreparable), está unas 40 veces más cerca de su estrella que Mercurio del Sol. Y ese mundo ardiente no debe ser habitable, por lo menos para la vida como la conocemos, señala Josh Winn, profesor de Física del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y uno de los autores del hallazgo. La estrella debe ser joven porque gira muy deprisa y Kepler 78B está tan cerca de ella (su período orbital es uno de los más cortos que se han descubierto) que los investigadores creen que podrán medir su influencia gravitatoria en la misma, con lo que podrían estimar la masa del planeta, señalan en un comunicado del MIT.

El grupo de Winn, liderado por el profesor emérito Saul Rappaport, dio con Kepler 78b analizando los datos del Kepler de más de 150.000 estrellas. En las observaciones, buscan la atenuación periódica de la luz del astro debida al paso de un planeta que se cruza por delante, en la línea de visión de la Tierra, y este equipo está especializado precisamente en planetas similares al nuestro pero en órbita muy estrecha de su astro. “Estamos ya acostumbrados a planetas con órbitas de unos pocos días, pero ¿y de unas horas? ¿Es posible? Pues sí, y hay varios ahí fuera”, dice Winn. De la búsqueda de la firma de planetas en los datos del telescopio se ocupa el joven investigador Roberto Sanchis-Ojeda

Al tiempo que estos astrónomos presentas el Kepler 78b en la revista The Astrophysical Journal, parte del equipo junto con colegas de otras instituciones anuncian un hallazgo más en otra publicación, Astrophysical Journal Letters, acerca de un planeta ya descubierto y con un período orbital aún más corto: 4.25 horas. Para poder soportar una órbita tan estrecha alrededor de su astro, según han determinado ellos ahora, el exoplaneta KOI1843.03 tiene que der increíblemente denso, compuesto fundamentalmente de hierro, o las fuerzas de marea de la estrella lo romperían.

A medida que avanza la investigación de los planetas extrasolares, los científicos se están encontrando un auténtico zoológico de esos objetos, muchos de ellos bien diferentes de los del Sistema Solar, bien sea por su gran tamaño o por su peculiar distancia a la estrella… el Kepler incluso encontró uno girando en torno a dos soles, el Kepler 16b. Ahora, con el telescopio inutilizado para continuar la búsqueda, los científicos se afanan en el análisis de las observaciones realizadas y, tal y como señaló la NASA al anunciar que los ingenieros no lograban devolver al Kepler la precisión necesaria, seguirán haciendo descubrimientos escarbando en la información almacenada.