Desde tempranas horas de la mañana cientos de devotos vestidos de blanco, con cintos y brazaletes negros, portando en sus manos  candelas también negras, ingresaron al templo para participar en las misas que cada hora se celebran en el templo y aguardar hasta las cuatro de la tarde la procesión que recorre las principales calles de León.

Algunos devotos caminaron de rodillas y con los ojos vendados varias cuadras hasta llegar al altar de San Benito de Palermo, ubicado en el interior del templo, donde depositaron sus ofrendas y agradecieron los milagros. Muchos feligreses barrieron el templo incansablemente, aún en medio de las misas que se sucedieron durante toda la mañana de este lunes.

Mientras los oficios religiosos se realizaban, en las afueras del templo construido en  1643, otros fieles repartían chicha de maíz de diversos colores o comida a los peregrinos que llegaron de otros lugares.

En las celebraciones a San Benito de Palermo destacó la presencia de numerosos turistas extranjeros y el Instituto Nicaragüense de Turismo (INTUR), instaló varias carpas donde se distribuyó abundante chicha.