Los veedores internacionales que asistieron a las elecciones regionales y municipales de Venezuela felicitaron este lunes al pueblo de la nación bolivariana y sus instituciones por la participación cívica, la transparencia y la organización del ejercicio democrático realizado este domingo, cuando el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) se alzó con 20 de las 23 gobernaciones en disputa más el distrito capital.

En el informe presentado ante los medios de comunicación por el representante de la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad, Héctor Díaz Polanco, se destacó que la tasa de participación (8.151.793 ciudadanos, el 41,8 por ciento de la población convocada) es extraordinaria a nivel internacional.

Aseveró que los ciudadanos acudieron de manera cívica, pacífica y con plenas libertades a ejercer el derecho al sufragio.

Agregó que se trata de un sistema electoral confiable y que garantiza la decisión de cada elector y la democracia, la cual reside en el pueblo.

Valoró que las mesas electorales se constituyeron con total normalidad y "se garantizó el principio de un elector, un voto".

Con anterioridad, Ricardo Patiño (Ecuador) y Juan Carlos Monedero (España) declararon a medios locales que la presencia de testigos electorales de al menos tres partidos políticos en los centros de votación visitados le otorgó transparencia a los comicios.

En opinión de Gabriela Rivadeneira, las elecciones se distinguieron por su tranquilidad y permitieron ampliar “el respeto, la democracia, la legitimidad y el poder de la gente de dar su voto y poder elegir; pues es fortalecer también ese proyecto que se tiene como país”.

La expresidenta de la Asamblea Nacional de Ecuador en el periodo 2013-2021 felicitó a las fuerzas políticas que se presentaron en el ejercicio democrático, que concreta aspectos planteados durante el diálogo entre el Gobierno venezolano y las oposiciones que tiene lugar en México.

A juicio de Orlando Espat (Belize), la lección de civismo que dio el pueblo expresó la imagen real de Venezuela a contrapelo de la que venden los medios de prensa hegemónicos.