La crisis desatada en Egipto a raíz del golpe de Estado contra el presidente Mohamed Mursi se extendió en la noche de este viernes a todo el país y dejó, según cifras oficiales, un total de 173 muertos en las últimas 24 horas.

Tras la brutal represión policial a los partidarios del presidente depuesto que habían tomado las calles en lo que llamaron un "viernes de cólera", un portavoz del Gobierno dijo que la cifra de decesos era de al menos 173 personas.

"En los últimos tres días, 57 policías han fallecido", precisó el vocero.

El grupo de los Hermanos Musulmanes anunció este sábado que el hijo de Mohamed Badie, Guía Supremo del grupo, murió tras ser alcanzado por balas en los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.

Desde horas de la madrugada la violencia que empezó hace meses en El Cairo (Capital) se ha extendido en todo el país. Este sábado se dio a conocer que las fuerzas de seguridad egipcia reabrieron la mezquita de Al-Fath, donde permanecían refugiados los seguidores de Mursi.

El Ministerio del Interior dijo en la madrugada que las fuerzas del orden arrestaron a más de mil partidarios de la Hermandad Musulmana. En tanto, un portavoz de la Cancillería rechazó el uso exceso de la fuerza por los agentes de seguridad durante las acciones de protesta del viernes.

La ola de violencia que se ha intensificado en Egipto ha dejado más de 700 víctimas mortales desde el pasado miércoles, según cifras del Gobierno de Facto.

Ante el incremento de asesinatos la Comunidad Internacional se ha pronunciado rechazando las agresiones. En este sentido, el jefe de Estado venezolano, Nicolás Maduro, manifestó su desacuerdo con la tensa situación del país norteafricano y dijo que "hemos sido testigos de un baño de sangre".

Durante la jornada del viernes, fuentes del Gobierno confirmaron 68 víctimas mortales por los nuevos enfrentamientos que tuvieron lugar en la nación.

Mientras que el pasado jueves, la cartera sanitaria egipcia confirmó la muerte de 638 personas y otras cuatro mil 200 se encontraban heridas.