Palpita nuestro corazón entre volcanes y lagos, que muestran la fiereza de estas tierras; entre el Caribe y el Pacífico se presentan estos paisajes hermosos de la fiel Nicaragua; entre serranías, valles y colinas; entre pueblos pintorescos con la policromía de nuestras tierras intertropicales; valles, montañas y llanos que entran en conjunción con la luz más prístina que puede darnos el sol en estas latitudes nuestra americanas; las albuferas y las playas coronan la belleza de estos prodigiosos lares. No sería suficiente con estas notas de la geografía nicaragüense si olvidamos que estos espacios, estos paisajes han dado al mundo hijos egregios que han luchado por sus tierras, por su patria y que muchos de ellos han ofrendado la vida para que las palabras libertad, independencia, patria no sean letra muerta. Que la creación, que el amor sean expresiones vivas de un pueblo trabajador, poeta, cantor, patriota, revolucionario, que la solidaridad entre hermanos sean expresión de lo más hondo del sentir nica, que todos los latinoamericanos y caribeños nos veamos reflejados en las laderas de sus volcanes, en el son de su música, en el verdor de su floresta, en la alegría y las esperanzas de su gente, en lo grandioso de su historia geológica, en sus culturas autóctonas, en las luchas de sus pueblos.

La Geología nos explica a través de la Teoría de Placas Tectónicas, que los volcanes de Nicaragua, como los de todo el mundo, se producen porque una placa tectónica penetra otra (subducción), así tenemos el caso de las placas de Cocos y la del Caribe, que en su encuentro forman la alineación de volcanes en la costa pacífica y el desarrollo de los lagos que cruzan también a estos territorios. Privilegio de Nicaragua al ser bañada sus costas por las aguas del Pacífico y del Atlántico que la hacen apetecible para el intercambio comercial mundial. Todo esto es muy importante, como también lo es la historia del poblamiento, de las culturas ancestrales del país, así como sus luchas por la defensa de sus espacios, de su soberanía, en contra de las apetencias de los grandes capitales, de la perversidad de los gobiernos de Estados Unidos, de la Comunidad Europea, de la OEA tan interesadas en ver a Nicaragua en ruinas, como lo han pretendido con Venezuela. No les ha bastado contemplar la resistencia de los cubanos, la resistencia de los venezolanos en defensa de la Revolución Bolivariana, las acciones de Augusto C. Sandino y de los sandinistas en defensa de su patria, esos despiadados gobiernos accionan contra Nicaragua y planean acorralar al gobierno sandinista.

Frente a esos arteros ataques interponemos las luchas que a lo largo de muchos años ha librado el pueblo nicaragüense y que con toda la dignidad y el decoro mantendrá. La identidad del pueblo de Nicaragua es factor primordial para reconocer el amor y la dedicación por su patria. Los pueblos originarios de Nicaragua marcaron la pauta para la creación, el desarrollo cultural y la defensa de estas tierras. Pobladores que llegaban del norte de Centroamérica constituyeron los primeros núcleos en la formación cultural de este pueblo, los toltecas procedentes de México se asentaron en estos territorios, otros que llegaron fueron los mames de Oaxaca perseguidos por los Olmecas. A la llegada de los españoles opresores y arrebatadores de tierras y riquezas, poblaban las bellas tierras de Nicaragua niquiranos, chorotegas, chontales y caribisis. Sus huellas y su presencia son de gran evidencia en la patria nicaragüense. A lo largo de la historia de ese gran país se han destacado muchos luchadores por el bienestar de su país, de la nacionalidad y la identidad de esos dignos pueblos centroamericanos. La valentía y resolución de los nicaragüenses es tal, que hasta derrotaron a los yanquis a quienes pusieron en fuga los ejércitos populares al mando de Augusto C. Sandino. Los gringos a través de Anastasio Somoza mandaron a matar a Sandino, pero el temple de este revolucionario, su coraje y su firmeza, marcaron el rumbo que debía seguir el pueblo en defensa de su soberanía y luchar por lo mejor para su gente. Así ha sido el camino seguido por el Frente Sandinista de Liberación Nacional y ha sido Daniel Ortega, referente importante y descollante en estas luchas del pueblo nicaragüense. Recordamos en los años setenta nuestras marchas solidarias en Venezuela en apoyo al FSLN, al recibimiento que se le hizo a Daniel Ortega en el Ateneo de Caracas y a las palabras que nos dirigiese Tomás Borge en los años ochenta cuando vino a presentar su libro de poesías.

En estas sencillas reflexiones sobre Nicaragua, nuestro corazón en Centroamérica, evocamos a aquellos grandes poetas que encendieron los corazones de los latinoamericanos y caribeños y nos mostraron cuan grandes eran sus pensamientos, su creación, y tan hermosos sus mensajes.

 

Rubén Darío, en Azul: Venus

En la tranquila noche, mis nostalgias amargas sufría.

En busca de quietud bajé al fresco y callado jardín.

En el obscuro cielo, Venus bella temblando lucía,

como incrustado en ébano, un dorado y divino jazmín.

A mi alma enamorada, una reina oriental parecía,

Que esperaba a su amante bajo el techo de su camarín,

O que, llevada en hombros, la profunda extensión recorría,

Triunfante y luminosa, recostada sobre un palanquín.

 

José Martí en honor al poeta y soldado nicaragüense (José María Mayorga Rivas), muerto en batalla

Carta a Román Mayorga Rivas

He leído en los periódicos que un joven hermano de Ud. ha muerto en la campaña de Honduras. Y he leído también las cosas buenas y brillantes que se cuentan de ese joven, que era poeta, que se transformó en héroe y que ahora vive perdurablemente en la historia de Nicaragua,..

He indagado, mí querido Mayorga, la causa de esa campaña en que murió su hermano de Ud. y me dicen que ha sido campaña librada por la libertad de un pueblo que había menester del auxilio de sus hermanos los nicaragüenses. Está, pues, santificada la muerte del joven poeta y guerrero: morir por causa tan justa y en tan generoso sacrificio, es digno de los poetas. Y yo envidio esa abnegación sublime de dar la propia vida porque vivan libres y felices los demás…

Sobre la tumba de su hermano de Ud. han debido plantar, no un ciprés, sino una bandera, y al pie de la bandera, laureles, muchos laureles. Eso piden y requieren las tumbas de los héroes que mueren en el campo de batalla peleando por la libertad.

 

Ernesto Cardenal,

Había un nicaragüense en el extranjero,
un "nica" de Niquinohomo,
trabajando en la Huasteca Petroleum Co., de Tampico.
Y tenía economizados cinco mil dólares.
Y no era ni militar ni político.
Y cogió tres mil dólares de los cinco mil
y se fue a Nicaragua a la revolución de Moncada.
Pero cuando llegó, Moncada estaba entregando las armas.
Pasó tres días, triste, en el Cerro del Común.
Triste, sin saber qué hacer.
Y no era ni político ni militar.
Pensó, y pensó, y se dijo por fin:
Alguien tiene que ser.
Y entonces escribió su primer manifiesto.

 

Augusto C. Sandino, sus ideas

"El pueblo es soberano y debe respetársele de elegir sus gobernantes; y por esto luchará sin descanso para hacer efectivo este derecho,…"

"Nosotros iremos hacia el sol de la libertad o hacia la muerte; y si morimos, nuestra causa seguirá viviendo. Otros nos seguirán"

"Mi mayor honra es surgir del seno de los oprimidos, que son el alma y nervio de la raza"

"La soberanía no se discute, se defiende con las armas en la mano"

"El amor a la patria lo he puesto sobre todos los amores y tú debes convencerte que para ser feliz conmigo, es menester que el sol de la libertad brille en nuestras frentes"

"Yo quiero patria libre o morir"

"Este movimiento es nacional y antiimperialista. Mantenemos la bandera de libertad para Nicaragua y para toda Hispanoamérica. Por lo demás en el terreno social, este movimiento es popular"

¡Que siga vibrando el espíritu libertador de nuestros hermanos Nicaragüenses!

 AQUÍ LA PUBLICACIÓN ORIGINAL