La Vicepresidenta Compañera Rosario Murillo, reflexionó que los nicaragüenses estamos convocados para ser la inspiración y ejemplo de soberanía, trabajo y paz para los pueblos del mundo.

En declaraciones este mediodía remarcó que "hoy en esta Nicaragua de amor, de ternura, de paz, estamos triunfando".

"Aquí nos ilumina un sol que no declina. Y lo ha dicho nuestro padre y maestro mágico, Rubén Darío. Y es que aquí de verdad nos ilumina ese sol inmenso, infinito que no declina y nosotros la mayoría de nicaragüenses que somos cristianos de verdad, porque amamos y nos amamos y porque amamos a la patria sagrada, sabemos que ese sol inmenso, magnífico, formidable es Dios nuestro Señor. Y repetimos, aquí nos ilumina un sol que no declina, aqui nos ilumina un sol que no declina. Aquí la divina reina de luz es la celeste esperanza", expresó.

Dio lectura a un extracto de un poema de Rubén Darío.

"Llega el momento en que habrán de cantar nuevos himnos

lenguas de gloria. Un vasto rumor llena los ámbitos;

mágicas ondas de vida van renaciendo de pronto;

retrocede el olvido, retrocede engañada la muerte,

se anuncia un reino nuevo, feliz sibila sueña,

y en la caja pandórica de que tantas desgracias surgieron

encontramos de súbito, talismánica, pura, riente,

cual pudiera decirla en sus versos Virgilio divino,

la divina reina de luz, ¡la celeste Esperanza!"

Observó que "así vivimos bajo este sol que nos ilumina y que no declina, llenos de esperanza y llenos de confianza en el padre celestial, como pueblo de Dios. Aquí somos la celeste esperanza".

"Abominad la boca que predice desgracias eternas,

abominad los ojos que ven sólo zodíacos funestos,

abominad las manos que apedrean las ruinas ilustres

o que la tea empuñan o la daga suicida", siguió citando a Rubén Darío. 

"Abominamos el odio, abominamos la desesperanza, el desconsuelo que no es propio de quienes creemos porque sabemos que Dios es grande, que Dios todo puede y que con amor, porque Dios es amor, todo vencemos. Aquí vamos adelante con perfumes de humanidad, aquí vamos adelante con flores y frutos. Aquí vamos adelante con luces de victoria. El corazón del cielo late por las victorias de este vivir que es un combate y es una gloria. La gloria de vivir, la gloria de luchar, la gloria de saber lo que es el amor entre la familia humana, el amor como verdaderos cristianos que sabemos compartir convivir compartiendo y promoviendo más y más armonía en nuestras vidas, más y más derechos en nuestras vidas y sobre todo promoviendo que atrás quede el odio y la miseria, la miseria espiritual que genera ese odio terrible, la miseria material que también ha sido generada por ese odio terrible. La pobreza es fruto de almas que odian, porque el amor es otra cosa  y es lo que bendecimos y es lo que sabemos que tenemos en grande en esta patria bendita donde todos juntos vamos adelante y todos juntos somos la fuerza milagrosa potente de este pueblo que lucha y que vence", valoró.

Recordó que "todos los triunfos aquí, todos los días, cada avance, son del pueblo, pertenecen a la heroica fortaleza del pueblo nicaragüense, todos los triunfos son de la unidad por el bien común. Todos los triunfos son del trabajo y la paz. Todos los triunfos son de esta Nicaragua que nos llena de orgullo, porque solo mencionar la palabra Nicaragua es mencionar la nobleza, la valentía, la determinación, la convicción, el espíritu de lucha y la condición victoriosa de este pueblo grande que reza a Jesucristo y que ama a Jesucristo y que habla en español, aunque hablemos otros idiomas".

"Pero aquí todas las lenguas en esta patria bendita son lenguas que promueven amor, amorosas lenguas que promueven entendimiento, dulces armonías, cantos y flores", agregó.

Señaló que hoy en esta Nicaragua de amor, de ternura, de paz, estamos triunfando.

"Nos hemos convocado todas las familias nicaragüenses a ratificar nuestra democracia. Luchamos mucho para alcanzar democracia, libertad, dignidad, fraternidad el 19 de julio de 1979, día de grandes triunfos, día de enormes triunfos y ahora triunfando nuevamente con el gran poder de Dios guiando nuestros pasos como pueblo que sabe convivir y tiene la gracia de la solidaridad, de la bondad, convivir y compartir, vivimos otras epopeyas victoriosas", dijo.

"Esta es una revolución en la revolución, un acto heroico de reconocer nuestra condición victoriosa a través de la historia y a través de los tiempos. Las victorias, las luchas, los triunfos se miden en el tiempo histórico y somos un pueblo invicto en términos históricos y en términos del tiempo histórico. Y seguimos cultivando, trabajando y cosechando victorias en términos del tiempo histórico. Un país pequeño, un país que ha sido brutalmente agredido, intervenido en todas las formas. Una injerencia permanente, un atrevimiento, una osadía de los poderes imperiales contra un país pequeño que nunca le ha hecho daño a nadie. Si de algo somos responsables es de mostrar los caracteres de mostrar que podemos con trabajo, honrado, íntegro, un modelo de verdad cristiano que comparte los bienes, que sabe compartir los panes, ese ejemplo es el que persiguen los que no quieren ver a los pueblos levantarse reconociendo que la familia humana recibe de Dios la fuerza para vivir los milagros. Las familias tenemos todos los días la bendición del padre, recibimos sus dones y los reproducimos, los multiplicamos con trabajo duro. Por eso decimos el ejemplo de Nicaragua es el que triunfa, Nicaragua triunfa con su ejemplo de gallardía, de valentía, de soberanía", expuso.

Dijo que "somos un pueblo que ejerce el derecho a la soberanía nacional y estamos convocados a seguir triunfando desde nuestra soberanía nacional plena, reconocida, presente en las mayorías patrióticas de corazones fecundos, genuinamente comprometidos con la paz y el bien. Somos esa fuerza bendita, somos esa fuerza de libertad, somos esa fuerza que promueve la equidad. Cuánto hemos avanzado en salud a pesar de todos esos ataques groseros, inmisericordes, nada cristianos, insolidarios, ataques que promueven dominio de unas castas que se creen con el derecho a todo solo para ellos y para las mayorías nada, miseria y oprobio, palo y miseria para las mayorías, mientras unos cuantos a lo largo de la historia se han identificado con los peores corazones de la historia y del mundo y han pretendido arrebatarnos lo que nadie puede arrebatarnos que es la fuerza espiritual que Dios nos da, la que se manifiesta en toda esta patria libre, patria soberana y patria de todos donde vivimos creando el futuro desde el bien de todos. Nos sentimos contentos, orgullosos, tranquilos de esta vida buena que tenemos, de este ejemplo vigoroso, valeroso y victorioso que damos".

"Nos sentimos tranquilos, contentos y sabemos que son días históricos los que estamos viviendo y nos invitamos a compartirlos todos por el bien de todos plenamente. A ratificar nuestra determinación de vivir como hermanos, a ratificar nuestra convicción de que los principios y valores del verdadero cristianismo son los que queremos que prevalezcan en esta patria de todos. Nos convocamos a vivir un día de gracia, un día de alabanza, un día de milagros, un día de fe. Nos convocamos a ser la inspiración  y el ejemplo para tantos pueblos del mundo. Y nos convocamos todos a crear futuro. Nos convocamos a crear futuro desde esta patria de soberanía y de ejemplo y desde esta patria de coraje, de bravura porque el amor, el amor cristiano es pasión, el amor cristiano es bravura en el sentido espiritual del término. Nos convocamos a ser luchadores del amor, guerreros del amor y a convertir cada jornada de nuestras vidas en momentos de gloria y de victorias estudiando, trabajando, curándonos, sanándonos, prosperando y todos juntos sabiendo compartir porque esta patria es de todos y lo que generamos debe distribuirse con justicia entre todos. Somos esa fuerza que va adelante, esa fuerza de la unidad que va adelante. Somos un pueblo que de verdad nos hace sentir cada día más orgullosos porque tenemos la determinación de vivir la fraternidad humana. Somos Nicaragua que triunfa, somos trabajo, paz, prosperidad y somos la unidad de todos cada día alcanzando más victorias que fortalecen la concordia, los valores de familia, de hogares, de verdadero cristianismo y de comunidades cristianas y solidarias", indicó.