El gobierno de Egipto confirmó hoy la muerte de 525 personas por la actuación de las fuerzas de seguridad en las operaciones del miércoles contra los seguidores del depuesto presidente Mohamed Morsi.

Pese a ese balance, la Hermandad Musulmana (HM) reportó casi cuatro mil víctimas más.

El Ministerio de Salud informó que 525 personas perecieron, entre ellas 43 integrantes de las fuerzas de seguridad y que tres mil 717 ciudadanos sufrieron heridas en las acciones del miércoles contra los campamentos de protesta establecidos desde el 3 de julio en varios lugares de esta capital.

Mohamed Fathalá, vocero del Ministerio, indicó que el mayor número de muertos, 202, ocurrió en la capitalina plaza de Rabea al Adauiya.

En la céntrica plaza Al Nahda, también ocupada desde hace más de un mes por simpatizantes del depuesto presidente Morsi, se reportó que hubo cerca de un centenar víctimas letales y otra cifra similar perdió la vida en diversas partes del país, según el Servicio Estatal de Información.

No obstante, la HM consideró que los informes sobre tales hechos violentos están muy por debajo de los resultados de lo ocurrido. Los estimados preliminares de la organización se refieren a cuatro mil 500 muertos y más de 10 mil heridos.

Gehad El Haddad, vocero de los Hermanos Musulmanes, al dar a conocer esta cifra, dijo que el total puede ser mucho mayor. "El recuento y la identificación todavía continúan en tres mezquitas, tres hospitales y dos morgues", precisó El Haddad a través de la red social Twitter, y expresó su condena a la violencia de la fuerza pública en relación con la ola de disturbios.

Conforme con el portavoz de la Hermandad Musulmana, "la mayoría de las víctimas falleció en El Cairo, mientras que más de un millar de personas perdió la vida en enfrentamientos en otras ciudades del país".

La tensión estalló la víspera al amanecer, cuando efectivos de los cuerpos armados comenzaron el desalojo de miles de personas en las plazas capitalinas de Rabaa Al Adauiya y Al Nahda, tras varios enfrentamientos entre seguidores y opositores al depuesto presidente Mohamed Morsi.