Familias de tres comunidades del municipio de Larreynaga en el occidente del país, protagonizaron la restitución de su derecho a la energía eléctrica, gracias a la oportuna gestión del Gobierno Sandinista, que a través de Enatrel realiza importantes esfuerzos para garantizar el suministro eléctrico a los hogares nicaragüenses en el campo y la ciudad.

Mario Esquivel, representante de Enatrel, informó que en las comunidades El Piñeluar, Piñeluar sector El Tigre, y San Juan Viejo, esa institución invirtió casi 2 millones de córdobas para realizar la construcción de 4.62 kilómetros de líneas y con ello se logró conectar a 103 viviendas.

Esquivel destacó que por muy alejadas que estén las comunidades, para el Gobierno no hay barreras que obstaculicen el llevar el suministro de energía con calidad hasta cada familia.

“Estamos realizando estos proyectos de electrificación en todo Nicaragua no importando las condiciones. Lo importante es llevarle la energía a toda la población, independientemente de donde se encuentren ubicados”, explicó.

Según Esquivel, en el municipio de Larreynaga, Enatrel tiene programado electrificar 9 comunidades y en el departamento de León se programaron electrificar 75 comunidades, de las cuales 39 ya se han completado.

Al finalizar este año, unas 25 mil familias de todo el departamento habrán sido conectadas al servicio de energía eléctrica domiciliar.

Por su parte pobladores de las tres comunidades expresaron su agradecimiento al gobierno sandinista en tanto que realiza esfuerzos para mejorar la calidad de vida de las familias nicaragüenses.

“Nosotros nos creíamos comunidades olvidadas, pero ya vemos que no es así, antes teníamos muchos problemas con la energía, pero ahora gracias a Dios tenemos la energía”, expresó Margarita Romero.

“Antes vivíamos casi en la oscuridad, pero ahora que la tenemos nos comprometemos a utilizarla solo cuando sea necesario”, agregó.

El pastor Luis Espinoza, dijo que la comunidad se siente alegre porque la energía servirá para impulsar pequeñas industrias y negocios.

Espinoza comentó que otras comunidades del sector tienen la fe y la certeza que pronto la energía también llegara fluidamente a sus viviendas. “Esperamos que esto continúe en los demás sectores ya que todos necesitamos de la luz”.

“Aquí estábamos acostumbrados a alumbrarnos con candiles y candelas o estar en lo oscuro. Ahora todo es diferente, ahora ya no nos hace falta la luz”, aseguró Espinoza.

Azucena Reyes, una joven madre, indicó que la energía eléctrica le facilita las labores domesticas, el cuido de los niños, y además pueden gozar de noches de esparcimiento en familia con sus hijos y esposo.

“Antes nos acostábamos bien temprano, pero ahora podemos ocupar un poco más de tiempo para pasar juntos en familia. Vemos las noticias que es importante, puedo ver alguna novela y películas por la noche”, expresó sonriendo Azucena.