En una sesión especial, la Asamblea Nacional condecoró con la medalla de Honor en Oro "Asamblea Nacional" al padre Miguel D'Escoto, por ser un vivo ejemplo de Paz, Solidaridad, Amor y Unidad latinoamericana.

En la sesión participó el canciller Samuel Santos, otros funcionarios del Gobierno Sandinista y el cuerpo diplomático acreditado. También se encontraba presente el agente de Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia, doctor Carlos Argüello.

El Padre Miguel exaltó que se siente orgulloso del trabajo hecho durante toda su vida, sobre todo de ser amante de la historia, de Dios, del pueblo nicaragüense y considera que su labor ha servido de algo para la Paz mundial, de Nicaragua, a la que se dedicará hasta el último instante de su vida.

“Todo esto en el contexto de la Revolución Popular Sandinista, liderada siempre por Daniel, pues esta es la única manera que yo en lo personal, he encontrado para mantener mi entrega total e inclaudicable fidelidad al Padre Celestial y a mi Señor Jesús”, dijo el homenajeado, después de que el Presidente de la Asamblea Nacional compañero René Núñez, le impusiese la medalla Honor en oro.

El Padre Miguel llamó a las naciones progresistas a permanecer unidas, ya que considera que el imperialismo mundial no estará tranquilo, hasta que considere que ha logrado el dominio total y absoluto sobre el planeta tierra, su atmósfera y espacio extraterrestre.

También instó a estar siempre alerta ante aquellos que se denominan peleles, mismos que son indispensables para que las ambiciones imperialistas prosperen y que coquetean y se acuestan con los enemigos de la Patria, para obtener beneficios personales.

Habló de las enseñanzas de Jesucristo, de cómo se debe ser un cristiano practicante, destacando palabras del Papa Francisco, quien en junio pasado señaló que toda persona cristiana, debe ser también revolucionaria.

“Uno de los primeros principios del reino de Dios en la Tierra, proclamado por Jesús y repetido por Pablo en sus siete cartas es el de la igualdad, para Jesús y por lo tanto para sus seguidores, no existe persona de primera clase, de segunda clase o tercera clase, todos somos absolutamente iguales, no hay unos que valgamos más que otros”, reflexionó el Padre Miguel.

Señaló también que el capitalismo es la religión del imperialismo “y por esa razón es capaz de matar, hacer cualquier barbaridad para que no surjan rivales o alternativas al capitalismo”.

Llama a Israel a cesar ataques contra Palestina

En su intervención de un poco más de 30 minutos, el Padre Miguel también instó a la paz en el Medio Oriente, particularmente para el Estado Palestino, el cual sufre los ataques de Israel, nación que considera debe ser expulsada de la Organización de Naciones Unidas.

Llamó a las naciones del mundo a romper las relaciones comerciales y diplomáticas contra Israel, mientras persista en atacar al pueblo palestino.

“Ya basta de condenas verbales a las atrocidades cometidas diariamente por los sionistas, las meretrices del imperio, para decirlo en lenguaje bíblico, contra el Estado y el pueblo entero palestino. Yo soy de la opinión que habría que iniciar una gran campaña coercitiva dentro de lo permitido en el marco de la no violencia contra el estado de Israel, para que acate todas las resoluciones de la ONU desde 1967, incluyendo las fronteras y mientras no se haga romper todo tipo de relaciones con Israel”, dijo D’Escoto.

Aprovechó para aplaudir la decisión del parlamento de aprobar una ley que permita construir un Gran Canal Interoceánico por Nicaragua.

“Nada podría garantizar mejor, nuestra segunda y definitiva independencia, libres de las garras del imperio, que vida Jesús, que viva Sandino, que viva Daniel”, concluyó el Padre Miguel.

El principal defensor de la soberanía nacional

El agente de Nicaragua ante la CIJ, doctor Carlos Argüello dijo que el Padre Miguel D’Escoto, es el primer artífice y defensor de la soberanía nacional.

“Hay que dedicarnos a honrar y celebrar lo que el Padre Miguel ha hecho. Desde el triunfo de la Revolución el Padre Miguel comenzó a gestionar todos los problemas territoriales que Nicaragua tenía (…) el Padre siempre ha estado interesado en la defensa del Derecho Internacional y toda su vida se ha dedicado a eso, por eso para mí es de gran satisfacción”, dijo Argüello.

El Presidente de la Comisión del Exterior de la Asamblea Nacional, compañero Jacinto Suárez, destacó que la historia y trabajo del Padre Miguel D’Escoto es largo y muy fructífero.

“Es un diplomático, humanista, pacifista y defensor de la Madre Tierra”, agregó Suárez, resaltando que uno de las primeras acciones del Padre Miguel al asumir cancillería en la primera etapa de la Revolución Sandinista, fue reivindicar los derechos territoriales de Nicaragua ante diversos tratados espurios, como el tratado Bárcenas-Meneses-Esguerra, por ser nulo e invalido.

Suárez indicó que anular ese tratado permitió en gran parte que a Nicaragua en noviembre pasado, la Corte Internacional de Justicia haya reconocido y restablecido para nuestro país, un vasto territorio marítimo en el Caribe, que por muchas décadas usurpó Colombia.

Sentencia contra EEUU dejó precedente

“De Miguel tenemos que decir, que lo más crudo de la guerra de los 80, recurrió al arma del derecho internacional y la diplomacia, cuando muchos no creían en ese recurso, creían que no era potable en la Centroamérica y en la Nicaragua de los años 80 y que la sangre corría en todos nuestros países en abundancia y nos desangrábamos como hermanos”, sostuvo Suárez al hablar del Padre Miguel.

Agregó que cuando el ex canciller y el Gobierno Sandinista recurrieron a la CIJ para demandar a Estados Unidos por la guerra de agresión contra nuestro país, muchos analistas internacionales apostaban por una derrota, sin embargo la decisión del órgano jurídico dándole la razón a Nicaragua, dejó un precedente histórico de cómo un país pequeño logra ganarle un juicio al imperialismo norteamericano.

“El fallo de junio de 1986 condena a los Estados Unidos por la agresión contra Nicaragua y ordena indemnizarla. Con el fallo de la Haya se abre un capítulo que construiría por la solución pacifica negociada que llegaría años después, con este juicio se recuperó la confianza en el Derecho Internacional”, resaltó Suárez, agregando que los Acuerdos de Esquípulas I y II llevan también el aporte indudable del Padre Miguel.

Al finalizar sus palabras, Suárez recordó que el Padre Miguel ha recibido una serie de reconocimientos por su labor como Canciller de Nicaragua en el periodo 1979-1990, posición en la que promovió la Paz, el amor por la Madre Tierra. La Orden Cardenal Miguel Obando y Bravo en el 2007, el premio Thomas Merton en 1987, la Orden Carlos Fonseca Amador en 1986, el Premio Lenin por la Paz en 1986, el premio Julio Cortázar por la Paz y muchos otros.

El Padre Miguel D’Escoto fue elegido Presidente del sexagésimo tercer período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas el 4 de junio de 2008.