En búsqueda de promover y rescatar la cultura tradicional de León, decenas de fieles devotos de la Virgen Asunción de María participaron la mañana de este miércoles 14 de agosto en una Peregrinación hacia el volcán Cerro Negro, actividad que se realiza por segundo año consecutivo en ocasión de conmemorarse los 66 años de la Gritería de Penitencia o Gritería Chiquita.

“Nos parece muy importante retomar esta iniciativa porque aquí nació la tradición en 1947 con Monseñor Isidro Augusto Oviedo y Reyes, y esto es para promover el turismo cultural religioso y por eso estamos en el pie del Volcán Cerro Negro celebrando esta tradición que tiene 66 años de estarse celebrando”, manifestó Jacinto Sebastián Salinas, coordinador del Gabinete de Turismo de León.

En este evento, que parte de la Casa de Cultura de León y Culmina en la cúspide del Volcán Cerro Negro, donde los devotos además de cargar la imagen de la Virgen María y presentarla ante el coloso de arena para que este mantenga su relativa calma y libre de erupciones a la Ciudad Universitaria, también incluye la realización de una Purísima en las faldas del Volcán y exclamando el primer grito de ¿Quién Causa Tanta Alegría?

“Hoy con el Gabinete de Turismo y la organización que hemos venido haciendo impulsamos la Gritería Pequeña, el primer grito que sea en el Cerro Negro, verdaderamente de donde es y la razón de ser de esta Gritería”, sostuvo Flora Daniela Velázquez, presidenta de la Cooperativa Pilas-El Hoyo.

El Gabinete de Turismo de León, el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), la Cooperativa Pilas El Hoyo y pobladores cercanos al volcán, participaron de alegre festividad acompañando a la imagen de la Virgen María en una procesión desde las faldas del Cerro Negro hasta el altar donde se celebró la Purísima y se entregó la tradicional gorra a los participantes.

“Esta celebración se hizo porque estábamos pidiéndole a la Virgen de que parara las actividades del Cerro Negro desde 1950 hasta esta época, que se ha parado desde 1999 que fue la última erupción y creemos nosotros que la Virgen María nos ha ayudado mucho para que no se sigan dando más erupciones”, dijo Velázquez.

Carlos Gamboa declaró que como fiel devoto de la Gritería y de la Virgen María, se hizo acompañar de sus hijos en esta peregrinación para transmitirles esa devoción y fervor mariano conociendo el origen de esta tradición tan peculiar de los leoneses.

“Esta es una forma de demostrar nuestra devoción por la Virgen, ya que de algún modo como jóvenes estamos conociendo el origen de la tradición en un lugar tan representativo como lo es el Cerro Negro y venir a agradecerle a la Virgen María por mantenernos a salvo de erupciones volcánicas”, expresó Eduardo Cisneros.