El vicepresidente de Egipto, Mohamed El Baradei, presentó este miércoles su dimisión tras la muerte de al menos 149 personas durante los enfrentamientos entre las fuerzas policiales y los partidarios del derrocado presidente Mohamed Mursi.

"Se ha vuelto difícil para mí seguir asumiendo la responsabilidad de decisiones con las que no estoy de acuerdo", escribió El Baradei en su carta al presidente de facto de Egipto, Adly Mansur.

Los enfrentamientos se produjeron en medio del desalojo forzado de los campamentos donde desde hace un mes permanecían los seguidores de Mursi para pedir su retorno al poder, luego de que fuera sacado por un golpe de Estado llevado a cabo por el Ejército tras semanas de masivas protestas populares.

En la misiva, el exvicepresidente pidió "a Dios el altísimo que preserve nuestro querido Egipto de todo lo malo, y que cumpla las esperanzas y aspiraciones del pueblo" egipcio.

Según la formación política Hermanos Musulmanes las acciones de violencia han dejado miles de muertos y heridos, mientras que el Ministerio de Salud contabiliza 149 muertos y más de mil de heridos.

Entre los fallecidos se encuentran dos periodistas que perdieron la vida durante las acciones violentas registradas en El Cairo.

Alrededor de la tienda de campaña, los gases lacrimógenos y las ensordecedoras ráfagas de ametralladoras automáticas se entremezclaron con los cánticos islamistas que llegaron desde los altavoces de una tribuna cercana y que arengan a la población a rebelarse contra el golpe militar que depuso a Mursi el pasado 3 de julio.

La acción policial de este miércoles sigue a varias advertencias del presidente de facto, Adli Mansur, su primer ministro, Hazem Beblawi y los titulares de Defensa, general Abdel Fatah El Sisi, y del Interior, Mohamed Ibrahim, para que los seguidores de Mursi abandonaran el campamento.

Tras estas acciones los Hermanos Musulmanes han urgido a los egipcios a tomar las calles para denunciar la masacre.