La Compañera Vicepresidenta Rosario Murillo, reiteró este jueves que Nicaragua exige respeto a las potencias que se han ensañado con el patrimonio de los pueblos y a los vendepatrias que mancharon de sangre la sagrada bandera azul y blanco de la patria.

“Sabemos distinguir lo bueno de lo odioso, lo odiable, eso que constituye pecados capitales, el odio, la envidia, la ambición, la arrogancia, y el afán destructivo, el vendepatrismo, porque el que no ama a su patria, comete pecado capital”, expresó en su reflexión inicial de este jueves.

Recordó que “a cada tierra donde venimos al mundo le debemos y nos debemos, concorde el esfuerzos cotidiano porque la paz es el camino, convivencia armoniosa, respetuosa, paz, sol y dignidad”.

Porque nos toca amar, que quiere decir cuidar, defender, esa patria sagrada donde vemos la luz, donde estamos llamados a cumplir misiones trascendentes. Aprender, crecer, crecer culturalmente y tratar de ser mejores todos los días”, resaltó.

“Por eso decimos, somos un pueblo que sabe distinguir lo bueno, lo maravilloso, lo magnífico, en hora buena, la vida sabia, serena, bondadosa, en la bondad solo hay amor”, recalcó la Compañera Vicepresidenta.

Reflexionó que “en la bondad hay comprensión, en la bondad hay convicción de que juntos, con amor a la patria, al suelo patrio, amor a nuestras familias, nuestra comarca, nuestro barrio, nuestra comunidad, todos juntos con amor es que vamos adelante”.

Señaló que “la relación entre los pueblos del mundo como comunidad humana es una relación de respeto, una relación de reconocimiento de los valores culturales en cada lugar y una relación de reconocimiento de los derechos de cada pueblo a vivir su soberanía nacional y entre nosotros, estamos convocados siempre a vivir nuestra soberanía nacional con sentido espiritual profundo y trascendente, la soberanía”.

Porque nuestra historia, además, nos obliga, nobleza obliga, historia noble nos obliga a cuidar y querer lo nuestro. A enarbolar nuestras banderas con hidalguía, con valor, con amor. Nunca con odio”, sentenció.

“Cómo mancharon la bandera azul y blanco de la patria manos criminales. Cómo llenaron de sangre los barrios, las comunidades, las comarcas, los vecindarios de sangre y cómo quisieron enfermar el corazón de las personas, dividiéndonos, separándonos, unos a otros. Pero no pudieron ni podrán”, recalcó.

“Este es un pueblo que inspira, que nos inspira a todos los que somos parte de ese pueblo, pueblo bueno, no me canso de decirlo, un pueblo bueno, donde hay valores, donde vivimos una cultura de familia, de encuentro, de comunidad y donde tenemos enormes esperanzas”, dijo.

“Sabemos que Dios está aquí. Y Dios prodiga amor. Y Dios garantiza caminos de vida, no de muerte. Dios garantiza caminos de familia, de valores, porque no es con odio o con culturas extrañas, ajenas,  que puede construirse una sociedad mejor, un ser humano mejor, un país para todos”, expresó.

No, cultura de vida es la que hay en Nicaragua. Cultura de familia, amor de familia, cariño fraternal y respeto entre todos y por el bien de todos”, señaló.

Y exigimos respeto. Esas potencias que se han ensañado sobre os patrimonios culturales y naturales de los  pueblos heroicos del mundo, esas potencias tendrán que incorporar alguna el respeto a su léxico, a su diccionario y a su práctica”, reiteró con firmeza.

Dio que aquí en esta patria bendita sabemos lo que es luchar por el respeto, sabemos lo que es asegurar entre todos el respeto a la patria querida, bendita, soberana y digna.

“Sabemos de luchas, sabemos de honor y nos sentimos de verdad bendecidos porque como fruto de esa dedicación y de esa conciencia alzada en el amor, es que Dios dispone de tanto milagro que nos toca a cada uno de nosotros convertir en más acciones prodigiosas. Multiplicar desde  nuestro plano de vida todos los milagros que Dios derrama desde el infinito”, enfatizó.

“Y nos sentimos decía, contentos, orgullosos de lo que somos, de donde venimos, de lo que hacemos y del camino que estamos recorriendo. Sabemos de dónde venimos y sabemos hacia dónde vamos”.
“Y  en todo ese camino hay luz, la luz de Dios, en todo ese camino hay color, hay vida, hay estaciones, múltiples estaciones que favorecen la multiplicación de los buenos sentimientos”, añadió.

Es con bondad que construimos el bien de todos, que seguimos construyendo . El odio, la ambición, el vendepatrismo, hace ya cuánto ya, tres años y tanto, con paréntesis del delirio de dominio y el servilismo de los dominados aquí, unos cuantos, los mismos de siempre, un paréntesis, gracias a Dios corto, recuperando, recuperamos y vivimos, orgullosos de nosotros mismos  y esta senda que hemos escogido para acabar con la pobreza”, sentenció.

“Todos juntos para vivir, para vivir como merecemos, y todos juntos. Para ser categóricamente la fuerza espiritual de un pueblo que vence y saber que todos los triunfos son del pueblo, un pueblo que de verdad inspira el ejemplo y nos llena de ese orgullo bueno, orgullo nacional y orgullo de la calidad humana, moral, la condición invicta del pueblo nicaragüense que eleva sus corazones al Señor todos los días, pero que además dice al mundo: Nicaragua merece, exige, respeto”, instó.