A sus 50 años de edad doña Etanislaa Martínez prácticamente está conociendo la energía eléctrica. En su humilde vivienda no hay radio y mucho menos televisor. La gran novedad es una pequeña bujía de 40 watts, algo a lo cual apenas se está acostumbrando, ya que durante toda su vida el candil de mecha fue el único medio para obtener un poco de luz durante las madrugadas y las noches.

Ella habita junto a su familia en la comunidad Rio Arriba, distante unos cuatro kilómetros del municipio de Achuapa, departamento de León. Llegar hasta allí desde el casco urbano no puede ser catalogado más que como una odisea, pues a pesar de la cercanía, los ríos y los malos caminos son obstáculos difíciles de superar.

No obstante, esto no fue impedimento para que el Gobierno Sandinista, a través de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel), hiciera todos los esfuerzos para llevar el servicio eléctrico a Rio Arriba –sector 1 y 2-, así como también a las comunidades Agua Zarca y Sabana de la Villa.

Para los pobladores de estas comunidades los beneficios de la electricidad son todavía cosas poco concretas. Lo único que saben es que ahora vivirán mejor que antes.

“Hace como tres días nos pusieron la luz”, refiere doña Etanislaa con un rostro donde se mezcla la alegría y aquello de “aún no lo puedo creer”.

Y es que los más de 200 kilómetros que separan Achuapa de Managua, parecen duplicados en las comunidades rurales de la zona, donde muchos de los servicios básicos aún no llegan.

“Toda la vida hemos esperado por la luz y hasta ahora es que la tenemos. Nosotros nos sentimos felices”, asegura esta señora, quien diariamente se levanta a las 3 de la madrugada a hacer el desayuno de su esposo e hijos, aunque ahora lo hace con más seguridad y comodidad.

En estas tres comunidades la energía fue instalada en 61 viviendas, restituyendo derechos a 305 personas. Para instalar los poco más de 7 kilómetros de redes que las unen a Achuapa, el gobierno invirtió casi 3 millones 100 mil córdobas, lo cual fue una tarea titánica ya que los trabajadores de Enatrel tuvieron que internarse entre estrechos caminos y cruzar anchos ríos.

Nadie se puede acostumbrar la oscuridad

De acuerdo a Mercedes Zuniga, de 25 años de edad, la oscuridad es algo a lo que difícilmente uno se acostumbra. Ella es oriunda de Achuapa y se mudó hacia Rio Arriba hace tres meses, y asegura que el último mes había sido el más duro de todos ya que acaba de tener a su segundo hijo.

“Es difícil. Uno tenía que alumbrarse con un foco, pero las baterías no duraban nada, así que cuando no había dinero teníamos que estar en la oscurana”, refiere esta joven.

Servicio llegará a comunidades más lejanas

El directivo de Enatrel, Francisco Sequeira explicó que a pesar de lo difícil que es llevar la energía a comunidades como esta, la orientación del comandante Daniel y la compañera Rosario es no escatimar esfuerzos para garantizar el servicio en las comunidades más alejadas del país.

Sequeira explicó que en el 2013 se tiene planificado electrificar nueve comunidades de Achuapa, llevando por tanto el servicio a 1 mil 330 pobladores, ello gracias a una inversión de 8.5 millones de córdobas.

Manifestó que para poder desarrollar proyectos como este es necesario construir nuevas sub estaciones, de tal manera que en El Sauce se estará construyendo una subestación a un costo de 10 millones de dólares.

Además de El Sauce, también se construirán nuevas subestaciones en Ocotal, Estelí, Yalí, Terrabona, San Ramón, La Dalia y Waslala.

“Esto va a significar una inversión de 70 millones de dólares en estas 7 subestaciones, y se van a tener que construir 275 kilómetros de líneas de transmisión”, señaló Sequeira.

Cabe señalar que en el departamento de León, la energía eléctrica estará llegando este año a 105 comunidades gracias a una inversión de 107 millones de córdobas.