El Gobierno de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ha recuperado su popularidad luego de haber superado las multitudinarias protestas ocurridas el pasado junio por el gasto público hecho para los diferentes eventos deportivos con sede en el país.

El instituto de sondeos de Brasil Datafhola reveló este domingo un sondeo en el que el 36 por ciento de los encuestados considera al Gobierno de Rousseff como muy bueno/bueno, comparado con el 30 por ciento de una encuesta anterior realizada a finales de junio, mientras que a principios de junio su popularidad era del 57 por ciento.

El sondeo fue publicado por el diario local Folha de Sao Paulo, y según los datos proporcionados por Datafhola, fueron encuestadas dos mil 615 personas, entre el 7 y el 9 de agosto. La encuesta tiene un margen de error de un dos por ciento.

En junio, más de un millón de personas tomaron las calles de varias ciudades de Brasil, incluida Río de Janeiro (sureste), para reclamar mejores servicios públicos y criticar los gastos públicos para la organización del Mundial de fútbol.

Las manifestaciones han disminuido sus proporciones sobre todo desde el final de la Copa Confederaciones de fútbol, que terminó el 30 de junio, aunque en varias ocasiones las marchas de menor tamaño han terminado con actos vandálicos, disturbios y enfrentamientos con la policía.