Oscar José Ruiz es el tradicionalista que porta aquel colorido e imponente atuendo de Cacique Mayor durante las fiestas en honor a Santo Domingo de Guzmán; el fiel devoto todos los años baila con fervor y religiosidad acompañando a la diminuta imagen.

A sus 68 años de peregrinar en esta vida, 48 se los ha dedicado a esta tradición. 5 años haciendo el papel de Indio Salvaje y 43 de Cacique Mayor, tras haber sido ascendido a este rango por el mismo Comité de Festejos de Managua.

Oscar heredó esta tradición de su amigo Santos Campos, el histórico personaje que fue el primer nicaragüense que hizo de Indio Salvaje desde 1924 hasta 1964.

Durante este largo tiempo, Campos pagó su promesa a Minguito, luego que el santo patrono lo salvara al no ser comido por un indio en uno de los tantos caminos cafetaleros de Diriamba.

“Le prometió a Santo Domingo de Guzmán que si lo salvaba de ese indio que no se lo comiera, él iba a salir vestido de indio año con año en la tradición de Santo Domingo”, explicó el actual Cacique Mayor, quien desde los 19 años es fiel devoto de la diminuta imagen.

Oscar Ruiz historió que fue un 4 de agosto de 1965 cuando su amigo Santos Campos le hizo traspaso de la corona del Cacique Mayor.

“Él (Campos) estaba muy enfermo en el Hospital El Retiro, y logramos que lo prestaran así de enfermo para que me fuera a entregar la corona al Altar Mayor. Después, me vine solo con el papel del Indio Salvaje, y fue muy exitoso, a la gente le gustó como iba”, detalló.

Un atuendo cargado de historia

El atuendo que actualmente lleva el Cacique Mayor llama la atención por ser una representación de cómo iban vestidos los indígenas nicaragüenses.

Un taparrabo (forrado de piel de tigre adelante y piel de ternero atrás), un arco, una flecha, un arete en la nariz, un portaflecha y dos callares hechos a base de cachos de venado le adornan haciéndolo muy llamativo.

“Yo mismo lo diseñé (el atuendo)”, -explicó Oscar-, quien también, durante las fiestas en honor a Santo Domingo, porta un alto y exótico penacho, ataviado de casi 400 plumas multicolores de lapa y pavo real.

“El penacho también lleva algunas incrustaciones metálicas de animales como tigres y leones. Todos son adornos de la corona. Además llevan algunos pequeños indios de plata, y de frente un hermoso Sol, que simboliza las tradiciones religiosas de los indígenas hacia el Astro Mayor”, sostuvo el Cacique.

Oscar: Yo sobreviví por Minguito

Pese a su encorvada espalda -por el peso de los años- Oscar todos los años paga promesas bailándole a Minguito. Y carga este enorme penacho (que simboliza “dos alas abiertas a la libertad”), porque aún le quedan motivos que no olvidará jamás.

“Tuve un accidente de tránsito el 17 de julio de 1967, donde falleció mi esposa Cristela del Socorro Guevara, originaria de La Concepción; veníamos de las fiestas de Villa el Carmen, en una camioneta familiar. Pero la camioneta perdió el control por una falla mecánica en la dirección. La camioneta se fue a un abismo. Yo sobreviví por Minguito”.