Manifestó que como resultado del encuentro, realizado en El Salvador, se relanza la Declaración de Managua “y se decreta nuevamente el Golfo de Fonseca como una zona de paz, desarrollo sostenible y seguridad”.

“Qué importante que es que los presidentes reafirmen los compromisos de nuestros Estados de privilegiar el diálogo y la negociación frente a cualquier conflicto y nunca utilizar el recurso de una solución militar”, reflexionó Rosario.

“Estas son afirmaciones categóricas que coinciden plenamente con el compromiso que venimos asumiendo de trabajar por la paz... y trabajar por la paz desde la justicia, trabajar por la paz desde el bienestar, que debemos procurar en la vida de nuestros pueblos, desde los derechos restituidos que debemos procurar en la vida de nuestros pueblos”, subrayó.

Señaló que tras el encuentro se reactivaron todas las comisiones presidenciales creadas a partir de la Declaración de Managua, las cuales tendrán que dar seguimiento a los trabajos realizados por cada una de esas comisiones particulares.

Manifestó que los presidentes acordaron reunirse periódicamente “para asumir ellos directamente el seguimiento de todos los compromisos” y acuerdos, así como también “pedir informes periódicamente a quienes ellos designen como coordinadores de comisión”.

Señaló que con el liderazgo de los presidentes, lo que se busca es entre otras cosas, lograr más infraestructura, más inversiones en turismo, más preservación, y trabajo conjunto para preservar los ecosistemas”.

Igualmente se busca realizar “más investigaciones científicas, más desarrollo conjunto desde los gobiernos municipales, más pesca artesanal con las condiciones propicias para los pescadores, más acuicultura, y más beneficios para las comunidades de la zona del Golfo y para todos nuestros pueblos”.

Los presidentes también suscribieron, según dijo, una declaración “muy categórica donde Nicaragua, Honduras y El Salvador se comprometen a continuar fortaleciendo la estrategia de seguridad regional” formulada y aprobada el año pasado “por todos nuestros gobiernos”.

En ésta, de acuerdo a Rosario, “también rechazan de manera firme la despenalización de las drogas como alternativa de solución al problema del narcotráfico”; y rechazan “cualquier afirmación que insinué injerencia a países externos a la región en las decisiones que toman nuestros presidentes”.

Los presidentes, en su declaración, acordaron que llevarán a la Cumbre de las Américas, que se realizará en Cartagena de Indias, Colombia, una postura conjunta de los países del SICA que permita unir todos los esfuerzos para que desde Centroamérica se ponga en marcha esa estrategia de seguridad regional sobre la base del principio de seguridad compartida.

“Es decir, se están ratificando todos los acuerdos que han tomado los presidentes en las reuniones del SICA en los últimos meses alrededor del fortalecimiento de esta estrategia y de reclamar a las partes, a la Comunidad Internacional, el compromiso, las responsabilidades alrededor de esa estrategia que estamos y estaremos implementando en nuestra región”, sostuvo Rosario.

La compañera puntualizó que el encuentro de los tres mandatarios fue una reunión muy armoniosa y de profunda reflexión en un ambiente centroamericanista, unionista, de fraternidad de paz y sobre todo de búsqueda, “de afianzar en el marco del Sistema de Integración Centroamericana la acción decidida en lucha contra la pobreza”, así como también la “convicción de profundizar el diálogo, la cooperación y los esfuerzos conjuntos de los tres países contenidos todos estos principios y postulados en la declaración de Managua, declarando el Golfo de Fonseca, zona de paz, desarrollo sostenible y zona de prosperidad para nuestros pueblos”.