A 26 años de la firma de los Acuerdos de Esquipulas II, estos siguen manteniendo su vigencia, afirmaron el historiador Aldo Díaz Lacayo, y el director de Radio La Primerísima, William Grigsby.

Estos acuerdos, han sido el principal garante para llevar la paz y la estabilidad a Centroamérica, y fueron firmados en 1987 por los presidentes Daniel Ortega, de Nicaragua; Vinicio Cerezo, de Guatemala; Napoleón Duarte, de El Salvador, Roberto Azcona, de Honduras; y Oscar Arias de Costa Rica.

“La realidad es que Centroamérica vive un momento que requiere la aplicación práctica a nivel oficial de los cuerdos de Esquipulas II”, indicó Díaz Lacayo, quien recordó que estos establecen que cada país tiene derecho a organizarse conforme a los requerimientos de su propio pueblo y que las fuerzas revolucionarias no pueden estar excluidas de ningún proceso electoral.

En este sentido dijo que en Centroamérica actualmente se está viendo un fenómeno de resurgimiento y reivindicación “de los movimientos populares” y no de “los partidos políticos”.

“Aunque tengan que recurrir a la figura de un partido político son los movimientos sociales los que están emergiendo. Ahí tenemos el caso de Honduras, tenemos el caso de El Salvador con el FMLN, tenemos el caso de Guatemala donde el movimiento indígena está cada día más fuerte y quiere participar de una forma independiente”, indicó.

Díaz catalogó estos acuerdos como la garantía de que el proceso de reorganización social de los países “está vigente, es válido y (que) hay que apoyarlo”.

El historiador dijo que estos no se enmarcan solo en lograr la paz, sino también en que sirvan para conseguir el desarrollo económico, la justicia social y la restitución de los derechos de los pueblos.

Fue un parte-aguas para CA

De acuerdo al director de Radio La Primerísima, William Grigsby, si bien se dice que estos acuerdos fueron fundamentales para Nicaragua, su impacto transcendió a toda la región.

“Generalmente se ubica Esquipulas II solo referido a Nicaragua, pero la verdad es que fue un parte-aguas para toda la región centroamericana”, expresó.

Dijo que su aplicación, no obstante, no se dio de igual manera en todos los países.

Grigsby lamentó que no en todos los países de Centroamérica la aplicación hubiese tenido los mismos alcances, pero señaló que estos demostraron que el área se puede poner de acuerdo sin interferencia de otras potencias.

Daniel, indiscutiblemente un líder

Es importante hacer hincapié que el comandante Daniel Ortega destaca entre los firmantes de estos acuerdos porque por su liderazgo.

“Daniel Ortega marca la pauta de la agenda política centroamericana. Eso es indiscutible, reconocido a nivel nacional, a nivel regional y a nivel mundial”, dijo el historiador Díaz Lacayo.

“Lo que está pasando en Nicaragua, el proyecto político de esta segunda etapa de la Revolución Popular Sandinista es un proyecto exitoso, y por el mero hecho de serlo es un proyecto paradigmático y siendo paradigmático es un proyecto que todos los demás países están tratando de implementar”, añadió Díaz, asegurando que para poder llegar a un momento como el que está pasando Nicaragua “hay que aplicar Esquipulas II”.

El director de Radio La Primerísima dijo que fue Daniel el artífice de esos acuerdos.

“Sin Daniel no se explica el Esquipulas II. Hay otros que han adquirido ese protagonismo por más razón de política imperial que por mérito propio. Pero a Esquipulas II ni siquiera querían invitar a Daniel. Y Daniel va por una iniciativa del presidente de Guatemala Vinicio Cerezo y al final por la voluntad política que demuestra Daniel es que finalmente sale el acuerdo de Esquipulas II”, explicó.