El papa Francisco envió este miércoles su pésame a los familiares de las víctimas de una explosión de gas en la ciudad de Rosario (300 kilómetros al oeste de Buenos Aires, capital), que dejó 10 muertos y 62 heridos. El sumo pontífice ofreció votos por el eterno descanso de los fallecidos.

Francisco transmitió su “sentido pésame a los familiares de los difuntos” y expresó a los heridos “su fraternal cercanía y la reconfortante bendición apostólica”, dijo a medios locales el arzobispo de Rosario, José Luis Mollaghan.

La máxima autoridad de la Iglesia católica "eleva plegarias al Señor para que conceda su consuelo a todos los afectados de la desgracia".

El papa está "vivamente apenado al conocer la dolorosa noticia", agregó.

Una fuga de gas se registró este martes en el subsuelo de un edificio residencial en el centro de Rosario, que ocasionó una fuerte explosión que provocó el derrumbe del inmueble y daños severos en otros dos.

Los equipos de rescate continúan la búsqueda de 13 personas que permanecen desaparecidas.

Esta es "la peor tragedia en la historia de Rosario", expresó el gobernador provincial, Antonio Bonfatti.