El estado de ebriedad, la alta velocidad, el uso del celular y el irrespeto a las señales de tránsito han sido los principales factores que han incidido en el incremento de los accidentes durante los primeros seis meses del año.

De acuerdo a la Policía Nacional, en lo que va del 2013 se reportan 15 mil 721 accidentes de tránsito, lo cual representa un incremento del 3% en relación al mismo período del 2012.

No obstante, los registros indican que si bien hay más accidentes, también existe una disminución del número de muertos y lesionados.

El comisionado Edgar Sánchez, jefe de Prevención Vial, expresó que actualmente se reportan 341 muertos, es decir, 79 muertes menos que en la primera mitad del año pasado. Lesionados se reportan 2 mil 801, lo cual indica que ha habido 58 menos que en el mismo período del 2013.

“De acuerdo a estas estadísticas, aunque vayamos creciendo un poco en los accidentes hemos reducido los accidentes donde hay personas muertas y donde hay personas lesionadas, que es el bien más tutelado que nos ha encomendado nuestro presidente de la República de Nicaragua, el comandante Daniel Ortega”, señaló el comisionado Sánchez.

Managua sigue siendo el principal departamento con accidentes y muertos, al contabilizar 10 mil 966 accidentes, y 115 muertos del total nacional.

La Policía llamó a ser responsables a los conductores, ya que 57 muertes (un 19% del total) tienen como principal causal el estado de ebriedad.

El Jefe de Prevención Vial añadió que hay 128 accidente fatales que han involucrado a conductores de motos.

En este sentido dijo que el estado de ebriedad, el no uso del casco, el no uso del cinturón, y el uso del celular, han provocado 296 muertes en las vías y carreteras del país.

Afirmó que en estos primeros meses del año la Policía ha aplicado 933 licencias y cancelado 60 por conducir en estado de ebriedad,

Sánchez, destacó que además del llamado a la responsabilidad de cada uno de los conductores, la Policía continúa efectuando sus planes operativos tratando de resguardar la seguridad tanto de peatones como de los mismos conductores.