Las noches a oscuras y los días dedicados al quehacer del hogar sin ningún tipo de distracción han quedado en el pasado para las familias de la comarca Los Portillos, sector “Los Flores”, municipio de Nindirí, y de la Colonia Taiwán I y II, municipio de Masatepe, ello gracias al proyecto de electrificación rural desarrollado por el Gobierno Sandinista a través de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel).

En estos sectores la energía era un lujo que nadie tenía, de tal manera que lo más usual para alumbrarse en las noches eran los candiles y candelas, mientras que la ropa planchada era algo que simplemente no podían disfrutar.

“Este es como un sueño. Ahora vivimos diferente, porque aquí la luz no la tenía nadie, uno ahora puede ver tele, escuchar radio, ya no tiene que estar con candelas, candiles. Nosotros nos sentimos felices”, dijo Jamileth Flores, habitante de la comarca Los Portillos, sector Los Flores.

En este sector el gobierno llevó la electricidad a 7 viviendas, donde habitan 42 personas, muchos de ellos niños en edad escolar.

Una bendición de Dios

Jamileth tiene de 30 años de edad y aseguró que ella y los demás habitantes de la comunidad hicieron gestiones durante años para poder disfrutar de este derecho.

“Siempre nos decían que sí, que iban a venir a ponernos la luz, pero nunca hicieron nada. Hasta ahora pues que se nos ha cumplido, porque con los otros que estaban nunca se hizo nada”, manifestó.

En los mismos términos se expresó Sabino Flores, de 76 años de edad, quien catalogó este proyecto como “una bendición de Dios”.

Este anciano recordó que ante la falta de respuesta, años atrás ellos habían hecho una conexión artesanal con un cable de 300 metros, el cual después de un tiempo fue robado, quedando ellos nuevamente en la oscurana.

“Aquí no había luz para nada, pero hoy gracias al Señor ha llegado el momento en que por fin la tenemos y por eso estamos muy contentos todos”, sostuvo.

La ropa planchada era un sacrificio

La Colonia Taiwán, sector I y II, si bien está bastante cerca del casco urbano de la Masatepe, la situación no era menos crítica que en Los Flores. Esta colonia fue fundada hace apenas 6 años, y no fue hasta hace 15 días que les fue instalado el servicio a las 80 viviendas que la componen.

“El 18 de julio pasado nos pusieron la luz, y nos sentimos gozosos y alegres por tantas bendiciones de Dios”, afirmó Yolanda Moya, de 30 años, y una de los 220 habitantes del sector

Esta joven tiene tres hijos, y señaló que para que estos fueran a clases con su uniforme planchado tenía que usar una plancha a base de leña.

“Era bien difícil todo. No podíamos ni ver televisión. A veces cuando yo quería ver una novela me tenía que ir donde mi mamá, pero ahora ya no tengo que salir de mi casa”, manifestó.

Cándida Areas Pavón, tiene 41 años, y dijo que para ella, su esposo y sus cinco hijos la energía eléctrica es toda una bendición de Dios.

“Yo le agradezco mucho a Dios y al gobierno porque si no es con su voluntad nosotros no tuviéramos energía. Imagínese que aquí no sabíamos ni lo que era la ropa planchada, mis hijos para ir a la escuela tenían que irse así con su ropita estiradita a la fuerza, porque no había de otra”, manifestó esta señora, quien ha instalado una pequeña pulpería gracias a las facilidades que ahora le brinda la electricidad.

En la ejecución del proyecto que llevó la energía a la Colonia Taiwán I y II, el gobierno invirtió 299 mil 961 córdobas; mientras que para llevar este derecho a la Comunidad Los Portillos, Sector Los Flores, de Nindirí, el gobierno invirtió 66 mil 414 córdobas.