El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, abogó hoy por la construcción de una nueva ética política en el país, marcada por el combate a la corrupción "a todo nivel".

Al intervenir ante miles de seguidores concentrados frente a la Asamblea Nacional, el mandatario advirtió que en el enfrentamiento a ese flagelo "no hay intocables".

Nosotros conseguimos una patria de rodillas, saqueada, donde la corrupción campeaba en una especie de sociedad de cómplices, recordó el estadista al referirse a gobiernos anteriores a 1999.

Por ello, expresó, pido el apoyo de la clase obrera para enfrentar la corrupción y recordó el caso de la estatal Ferrominera, donde se procedió al arresto del presidente de la empresa "y todos sus secuaces".

El poder es para servir al pueblo y construir una sociedad mejor, no es para que "la burguesía tenga a un presidente como a cualquier otro, a unos diputados y ministros tarifados", alertó el mandatario.

Con la fuerza de ustedes no me dejaré chantajear por nadie, agregó al afirmar que no queda otra alternativa "si queremos una patria para nuestros hijos y nietos".

Maduro mencionó además, el caso del diputado opositor Richard Mardo, vinculado a presuntos delitos de defraudación tributaria y legitimación de capitales.

La derecha fascista pretende defender al citado parlamentario, al servicio de "un grupo de empresarios mafiosos" y que, además, aceptó la titularidad de las cuentas bancarias detectadas y los cheques recibidos, agregó.