El gobierno del presidente Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo, por medio del alcalde de Ciudad Sandino, Manuel Pinell, restituyó el derecho a vivir en una comunidad accesible y aseada a casi cinco mil habitantes de las zonas 4, 6 y 12, al inaugurar tres proyectos de adoquinado, cunetas, bordillos y andenes.

El alcalde Pinell llegó a inaugurar los tres proyectos en las zonas seis, 12 y cuatro, las que de acuerdo con el edil son muy pobladas y en ese sentido “estamos beneficiando a más de mil familias del municipio con cunetas, andenes y aceras, lo que es un mandato que tenemos de nuestro Presidente de la República, el Comandante Daniel Ortega”.

El compañero Pinell dijo “estamos cumpliéndole a la población, a nuestro partido, desarrollándole proyectos de esta naturaleza, buscando la satisfacción y bienestar de nuestra población”.

Aseguró Pinell que con la realización de este proyecto se está concluyendo con el plan de inversión para este año con 50 proyectos entre cunetas, andenes y adoquinado, entre otros. El plan anual de inversiones es de más de 50 millones de córdobas.

Diversos proyectos en beneficio del pueblo

Entre los proyectos inaugurados están: las cunetas y andenes en el barrio Germán Pomares, también cunetas y andenes en el barrio Villa Nueva y el adoquinado en la zona 12.

Entre tanto, como parte de las familias beneficiadas, Leonor Duarte afirmó que ahora todo está más limpio con el trabajo realizado en andenes y cunetas, porque antes "la calle estaba toda llena de hoyos, había un fangal y eso no solo afectada el ingreso al lugar, sino que afectaba la salud".

Por otra parte Juan Francisco Pérez dijo que el trabajo realizado en la calle por parte de la alcaldía y por orientaciones del comandante Daniel les benefició no solo a ellos, sino que a otros sectores que ahora pueden acortar distancia para pasar hacia otros barrios, como por ejemplo de Nueva Vida hacia el centro de Ciudad Sandino.

Por su lado Melba López explicó que ahora todo está mucho mejor que antes, por cuanto antes en verano había mucho polvo y en invierno muchos charcos, lo que contribuía a enfermar a las personas.