A las seis en punto de la mañana de este primero de agosto, la imagen de Santo Domingo de Guzmán, patrono de los managuas, salió de su templo en Las Sierritas para dar inicio al tradicional recorrido hacia su morada temporal en la capital.

Vestido de rosas rojas y acompañado de miles de creyentes y promesantes, quienes agitando pañuelos y bailando al ritmo de la popular y contagiosa música de los filarmónicos saludaban a la milagrosa imagen que se despedía por un breve tiempo de su templo, para iniciar su travesía y permanecer en la capital durante diez días.

Mucha cultura y tradición se vive en las festividades de Minguito, mujeres, hombres y niños, vestidos de trajes folclóricos, portando pequeñas réplicas del santo en sus manos, otros bailando de espaldas con el rostro hacia la imagen y algunos haciendo el pago de sus promesas caminando descalzos o de rodillas, dando gracias a la diminuta imagen por los favores y milagros concedidos.

Con mucho orden y tranquilidad, la población vivía cada segundo de esta festividad, la que estaba resguardada por un amplio despegue policial, los que garantizan que todo marchará en completa calma, garantizando de esta manera que los índices de violencia sean menores a los de años anteriores.

La mayordoma de las fiestas patronales, compañera Daysi Torres, desde tempranas horas se hizo presente a la iglesia de las Sierritas para acompañar a la imagen hasta su llegada a la capital, al igual que el resto de asistentes, bailó, ovacionó y dio gracias a Santo Domingo por permitirle estar un año más en esta reconocida celebración.

“Estamos presentes en esta celebración en la que se destacan nuestras culturas y tradiciones, lo más hermoso que podemos apreciar es la fe y el fervor de los promesantes, quienes de mil maneras dan gracias a Santo Domingo por algún milagro, esta es una verdadera expresión popular la que está cargada de mucha religiosidad, esta es una celebración en la que se juntan familias enteras para celebrar a Minguito” manifestó Torres.

Otro de los grandes asistentes y personaje de las festividades de Santo Domingo es José María Barahona, mejor conocido como Chema Pelón, quien se hizo acompañar de sus familiares a la traída del santo y de esta manera cumplir con el pago de su promesa la cual tiene más de 30 años de historia.

“Hoy estoy cumpliendo 38 años de cumplir con esta promesa, la cual seguirán mis nietos y familiares, porque es parte de la herencia que les dejamos como tradicionalistas, este año hemos venido al igual que los otros con mucho fervor y con mucho amor, es importante destacar que hay mucha seguridad y orden, la Policía Nacional está realizando un buen trabajo y eso nos llena de regocijo porque nos sentimos más tranquilos de participar de esta celebración”, destacó Chema.

Oscar José Ruiz, conocido como el Cacique Mayor, no podía faltar en esta celebración, quien desde la salida del santo en Las Sierritas, se hacía acompañar de su grupo de filarmónicos, con quienes recorrerá todo el trayecto. Ruíz destacó la importante labor que realiza la Policía Nacional y el apoyo que ha brindado la municipalidad a este tipo de festejos.

“Este año hay más seguridad porque la presencia policial es mayor, a diferencia de otras ocasiones, he visto menos incidentes, no ha habido pleitos ni alborotos, muy buen trabajo el que están realizando, por otro lado, debo señalar el apoyo que también hemos recibido de la Alcaldía, porque se ha notado el interés por estas festividades, el camino está acondicionado y como tradicionalistas nos sentimos agradecidos por el apoyo brindado” afirmó el cacique.

Feligreses agradecen al santo

La población desbordada a lo largo del camino por donde pasa la imagen de Santo Domingo gritaban constantemente y saludaban a la imagen, para ellos esta es una fecha especial, porque representa el encuentro con la imagen que les curó de alguna enfermedad o les brindó consuelo en momentos de angustia, por ello se dan cita a esta festividad para cumplir con lo acordado con el santo a través de un pacto de fe.

“Tengo diez años de bailarle a Minguito, él curó a mi mamá de una enfermedad conocida como Lupus, gracias a esta imagen que intercedió por ella ante Dios, ella ya tiene años de estar sana, es por ello que vengo a darle gracias, vestida con mi traje de folclore y lo acompaño hasta que llega a la iglesia de Managua” manifestó Azucena Rivera.

Los niños también se hacen acompañar de sus padres y familiares a esta gigantesca celebración, en su mayoría son vestidos con atuendos que simulan la apariencia de Vicente Aburto, quien encontrase a Santo Domingo por primera vez en las Sierritas, siendo los pequeños evidencias claras de los milagros que ha concedido la imagen a familias enteras.

“Con mucho fervor y devoción desde hace tres años traigo a mi hijo vestido de Vicente Aburto, esa fue la promesa que yo le hice a Santo Domingo porque al momento del parto tuve muchas dificultades, entonces le pedía a mi santito que me ayudara a salir con bien y en pago a eso traería a mi niño a bailarle todos los años” destacó Carme Romero.

Una de las promesas que más llama la atención es la de aquellas personas que de rodillas y con los ojos vendados recorren un tramo de la calle, dando gracias a Dios y a Santo Domingo por darles salud y sanación.

“Esta vez estoy cumpliendo cinco años de venir a pagar mi promesa a Santo Domingo, la promesa consiste en ir de rodillas hasta la capilla, sé que es un tanto incómodo esta manera de pagar promesa pero el dolor en mis rodillas es poco comparado con la bendición que me dio Santo Domingo, porque gracias a él hoy mi hijo está vivo” destacó Roberto Mejía.

Al caer la tarde, la imagen de Santo Domingo estará llegando a la capital, donde permanecerá durante más de una semana, días en los que será acogido y celebrado por todos sus feligreses los que año con año esperan su visita.