En la película Todos los hombres del presidente, Garganta Profunda dice al periodista Bob Woodward (Robert Redfotd) “¡sigue el dinero!” (follow the money!) y eso es lo que han hecho los fiscales nicaragüenses en relación a los millones de dólares que ha recibido la fundación Violeta Barrios de Chamorro en la última década. Como lo ha publicado la propia USAID entre 2010 y 2020 ha transferido a Nicaragua 68,4 millones de dólares, principalmente para financiar el descredito, dentro y fuera del país, del gobierno constitucional de la República; preparar nuevos líderes, que encumbraran una masa crítica de opositores en contra del gobierno. Incluso dos años antes de la asonada de abril del 2018, inyectaron ocho millones más, con lo que la contribución creció a 76,4 millones.

En el epicentro de esta andanada guerrera está la Fundación Chamorro, so pretexto de proteger los derechos humanos y la libertad de expresión. Receptora de 14, 6 millones de dólares, su directora Cristiana Chamorro, los colocó en primer lugar en el Centro de Investigación y Comunicación -CINCO- en el periódico digital Confidencial, en el programas de TV Esta Noche, cuyo propietario es su hermano Carlos Fernando Chamorro. De igual manera ha canalizado fondos a La Prensa, el periódico familiar del que ella es vicepresidenta. Es evidente que para los despenseros de los dólares de USAID, NED, INDI, IRI, toda una sopa de letras que desde las primaveras de colores se han dedicado a financiar los golpes suaves en América Latina y los países árabes, no hay conflicto de intereses entre la que recibe, Cristiana y reparte los reales, la propia Cristiana.

Solo en 2009 USAID, destino 10 millones de dólares a los medios de comunicación opositores al gobierno, de los que siete millones han pasado de 2014 a 2021, por las manos de Cristiana Chamorro, ex presidenta de la Fundación Barrios Chamorro.

También han pasado por las manos de Cristiana Chamorro 832 mil euros, más de un millón de dólares de la agencia española AECID; 2,8 millones de dólares de la fundación Family Health International, financiada por el gobierno de EE. UU, entre otras. Es un hecho fehaciente que esos cantidades, se han utilizado principalmente para difundir noticias falsas, incitar a la violencia, alentar a la gente confundida a tomar las armas, a financiar grupos paramilitares. Ese es el concepto que la Fundación Barrios Chamorro, CINCO, Confidencial, 100% Noticias, las ONG que dicen ser la cara de la sociedad civil, un invento del mundo occidental para erradicar del imaginario colectivo el concepto y las palabras “el pueblo”, tienen de la defensa de los derechos humanos y de la libertad de expresión.

Muchos dólares han entrado a Nicaragua con el propósito de derrocar al gobierno constitucional del presidente Daniel Ortega, pero lo han hecho sin reportar su ingreso, sin pagar impuestos y, como no se usan para los nobles fines con los que los yanquis los entregan, es necesario lavarlos a través del sistema bancario nacional. Los fiscales del Ministerio Público de Nicaragua y la Dirección General de Ingresos, desde que los detectaron han llevado a la práctica la máxima de “sigue el dinero” y del resultado de sus pesquisas fue que se emitió la Ley 1040 que obliga a todas esta organizaciones y fundaciones extra gubernamentales ha reportar todo el dinero que reciben del exterior, información que debe coincidir con sus estados financieros y contables. Gran escandalo causó la entrada en vigor de esta ley. No solo por que fiscaliza el ingreso de esos ingresos, sino porque conoce del destino de ellos. Pero como los vándalos continuaron desafiantes, el gobierno de la República promulgo la Ley 1055, que penaliza las actividades y acciones que se hacen con ese dinero. De los siete millones de dólares que recibió Cristiana Chamorro de EE.UU., que mencionamos anteriormente, la señora se niega a dar cuenta de ellos aduciendo que ya vienen auditados (digamos bendecidos) por el Departamento de Estado norteamericano. Esa es la persona que aspira a ser Presidenta de Nicaragua.