El presidente de Ecuador, Rafael Correa, exhortó este martes a los los países que integran la Alianza Bolivariana para los Pueblos (ALBA) a crear un nuevo orden mundial donde la supremacía la tenga el ser humano, los pueblos, y no el capital.

“Es necesario que podamos crear un nuevo orden mundial donde la supremacía la tengan los pueblos, el ser humano, no el capital. En América Latina las cosas han cambiado, ahora mandan los pueblos, no las élites y mucho menos el capital”.

El mandatario ecuatoriano agregó que “si bien es cierto que no hemos podido solucionar todos los problemas, ya no mandan las hegemonías. En Ecuador, Bolivia y Venezuela hay soberanía popular, y ese es el principal cambio en las repúblicas y es precisamente eso lo que no nos perdonan las élites”, agregó en la apertura de la XII Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del organismo regional.

En ese sentido, Correa pidió mantener la unidad en el bloque regional y sus gobiernos contra lo que llamó “la entelequia del mercado y el imperialismo financiero”, que sustituye a las intervenciones militares.

“Por supuesto que todavía hay imperialismo, pero ya no se expresa en bombas, misiles o botas opresoras. El nuevo imperialismo del mercado son los dólares, el abuso. Han dicho que el capital tiene más derecho que nuestros pueblos y esto no lo podemos permitir”, dijo.

Tribunales de arbitraje regionales

El presidente ecuatoriano reiteró la necesidad de impulsar tribunales exteriores a partir de los organismos de integración regional como el ALBA, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y el Caribe (Celac) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

El dignatario ecuatoriano se refirió a tribunales internacionales que responden a intereses para perjudicar a los gobiernos progresistas que tienen en el pueblo su principal objetivo de crecimiento. “Es escandaloso e intolerable que instancias internacionales con árbitros totalmente corruptos pretendan estar por encima de la justicia de nuestros países de nuestra soberanía”, añadió.

Correa citó el caso de la petrolera estadounidense Chevron. “Esa empresa ha pasado una década tratando de destruir el sistema judicial ecuatoriano acusándolo de corrupto con 900 abogados y millones de dólares. Nos estamos enfrentando a la tercera empresa más grande de los Estados Unidos que quiere dejar claro que el 'business' (negocio) al menos de las empresas estadounidenses no puede ser juzgado”.

“El Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (Ciadi), institución del Banco Mundial, juzgó la ley de un país soberano como Ecuador y afirmó que la ley ecuatoriana es demasiado dura, eso nunca pasaría con Estados Unidos pero se aplica a nuestros países, con este abuso pretenden cobrarle al país dos mil 300 millones de dólares. Es terrible, lo que no ha logrado la oposición, los medios de comunicación y los sabotajes lo pretenden lograr por medio de estos organismos de arbitrajes”, detalló Correa.

Por ello, el mandatario exhortó a sus homólogos del ALBA a “defender nuestros pueblos, mantener nuestra soberanía. La patria grande, de la que hablaban nuestros próceres como Bolívar, Sáenz, sigue siendo una necesidad. Juntos seremos los que pongan las condiciones al capital. Para ello tenemos el ALBA, la Celac y nuestra querida Unasur. Los desafíos y peligros internos los resolveremos juntos”, apuntó.