La jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Catherine Ashton, aseguró este martes que el presidente depuesto en Egipto, Mohamed Mursi, “está "bien" y “tiene acceso a la prensa”, tras una reunión que ambos sostuvieron, en el lugar secreto donde lo mantiene el Ejército egipcio y del que no quiso ofrecer detalles.

La visita de Ashton a Egipto, su segunda desde el golpe de Estado del pasado 3 de julio, se da en la víspera de la “marcha del millón de hombres” convocada por los Hermanos Musulmanes para este martes, quienes exigen la libertad inmediata de Mursi y su posterior restitución en el Gobierno.

De acuerdo con Ashton, las conversaciones con el derrocado presidente islamista fueron "amistosas, abiertas y muy francas", aunque causaron descontento en gran parte de la población egipcia que la considera cómplice del “secuestro” de Mursi, quien no ha sido visto desde su destitución.

Ashton también se reunió con las autoridades del Gobierno de facto, instalado por el Ejército, un hecho que causó aún más indignación en los partidarios de Mursi que saldrán a las calles este martes, a pesar de las amenazas de represión de la Fuerzas Armadas.

La población islamista egipcia ha manifestado que no abandonarán las calles hasta que Mursi sea restituido en su puesto.

Por ello, la llamada Alianza Anti-Golpe, coalición de grupos islamistas favorables a Mursi, convocó para este martes una masiva movilización bajo el lema "Mártires del golpe", para homenajear a los fallecidos de sus filas en la protesta del sábado en El Cairo, cuando murieron al menos 82 personas.

Esta convocatoria extendió el temor a nuevos enfrentamientos, especialmente después que el Gobierno de facto advirtió que tomará medidas para garantizar "la seguridad nacional", incluso la violencia armada y la detención arbitraria de manifestantes.

"Salgan a la calle (el martes) y a las plazas para reconquistar su libertad, su dignidad -usurpadas por un golpe de Estado sangriento- y por los derechos de los mártires asesinados a balazos", urgió la Alianza Anti-Golpe en un comunicado.

Las protestas recrudecieron el pasado fin de semana, ya que el día viernes un tribunal de El Cairo ordenó la detención preventiva de Mursi, alegando que en 2011 se escapó de una cárcel en la que se encontraba, con la ayuda del Movimiento de Liberación islámico palestino, Hamas.

Tras al convocatoria, el Gobierno de facto adelantó este lunes que “no hay intención, ni hoy ni mañana de declarar el estado de sitio", aunque advirtieron que sí “se pueden desarrollar sucesos que empujen al Estado a tomar medidas para proteger la seguridad nacional".

El anuncio se da un día después de la publicación de un decreto del presidente de facto, Adly Mansour, quien delegó una serie de prerrogativas en el primer ministro, Hazem el Beblaui, entre ellas como decretar el estado de sitio.