La Vicepresidenta de Nicaragua, Compañera Rosario Murillo, reiteró este jueves 10 de junio que Nicaragua siempre será libre porque tiene hijos e hijas que le aman, hijos e hijas que no la venden, hijos e hijas que no se venden, hijos e hijas que la queremos hermosa como es, soberana como es y cómo será.

La Compañera Rosario Murillo se dirigió a las queridas familias de nuestra Patria Bendita, y siempre libre “desde la dignidad y el decoro, siempre libre. Desde la defensa de nuestra soberanía, nuestra independencia, siempre libre”.

“Desde la defensa de nuestra identidad, nuestra cultura, nuestros valores nicaragüenses por Gracia de Dios, decimos, y lo decimos de corazón y todos juntos, Nicaragua siempre será libre porque tiene hijos e hijas que le aman, hijos e hijos que no la venden, hijos e hijas que no se venden, hijas e hijos que la queremos hermosa como es, soberana como es y cómo será”, enfatizó.

Proclamó la Compañera Vicepresidenta: “Amor a Nicaragua en cada uno de nuestros corazones y amor desde nuestros valores, desde nuestra cultura de familia y comunidad, de nuestra fe, nuestro amor a Dios, el amor que predica y que nosotros queremos practicar todos los días. Amor entre nosotros, amor al prójimo, el mandato supremo de Cristo Jesús, Príncipe de la Paz, del Amor y de la justicia, esa justicia que ahora vemos”.

¡Ya era hora!

Se refirió a que tanta gente dice: “Ya era hora”. “Claro que ya era hora. Justicia para el pueblo nicaragüenses, justicia, justicia que siempre llega, tarda, pero llega”, apuntó.

“Ya era hora, dice sabiamente nuestro pueblo, ya es hora de que respondan por todas las tropelías, por todo ese continuo difamar y denigrar a su Patria ¿Podrías creerlo? Y gente que alguna vez fue digna, alguna vez, pero bueno uno es digno hasta que quiere ser digno. Y después se convierte en un vulgar vendepatria, en un vulgar soldado de fortuna, los que les pagan para sembrar muerte, destrucción, odio, el odio que es el pecado capital más grave porque atenta contra los principios  y valores de nuestra fe, cristianismo, Cristo Jesús, que desde que tengo uso de razón y estoy segura que desde que tenemos los que vivimos uso de razón sabemos que reina, que vive en nuestra Nicaragua por nuestras prácticas familiares, hogares, familias, comunidades, donde veneramos, donde creemos, donde sabemos que Dios es grande, y donde sabemos vivir la pasión, la sagrada pasión”.

En este sentido, dijo que es difícil ser coherente con los mandatos de nuestro cristianismo. “Difícil ser coherente, consecuente y caminar amándonos los unos a los otros, no siendo indiferentes, aprendiendo a ser solidarios y a reconocer los derechos de todos. Vivir sin egoísmo, vivir en amor, promover la concordia, los valores de familia y sobre todo promover los derechos para todos”.

Vozarrones ridículos… Se hacen agua

“Bueno, no robar dice los mandamientos de la ley de Dios. ¿Puede algún representante eclesial aprobar el hurto, el robo, la zanganada, a como dice nuestro pueblo, con los recursos que piden para la muerte, que piden para regar sangre en las comunidades nicaragüenses que amamos la paz, que queremos la paz? Que piden y luego se reparten alegremente entre ellos y cada uno de ellos, pretende con vozarrones ridículos, seguir, seguir instalando el odio en nuestra Nicaragua”.

Explicó la Compañera Rosario Murillo que son vozarrones ridículos, “porque uno sabe que esas grandes voces se hacen nada cuando están frente a las verdades, a las realidades y a la justicia en particular, se hacen agua… se hacen agua”.

"¡Dios mío!, dice uno todos los días, tardas, pero llegas, y como cristianos nuestro deber es no desearle el mal a nadie y así vivimos, procurando el bien de todos, ese ha sido nuestra historia, esa es la memoria que tenemos, el bien de todos, la lucha por el bien de todos, la entrega de la vida de tantos miles de nicaragüenses por el bien de todos, para que vivamos sintiéndonos orgullosos de sabernos libres, soberanos y de sabernos patriotas”.

Una piltrafa humana… que da vergüenza

“Decíamos, alguna vez, algunos, supieron algo de patriotismo y la valentía, pero uno es patriota y valiente hasta que quiere, repito, y después puede convertirse en una piltrafa humana, en una piltrafa que da vergüenza y que queda registrado en la historia como una vergüenza nacional. Porque en vez de servir a la Patria, servir al pueblo, a las familias que han sido explotadas, sometidas, desde la miseria, por tantas décadas, en vez de servir al pueblo para que viva porque vamos a vivir con dignidad y alegría, sirven a otros dioses, becerros de oro”

“Aunque ya no hay becerros de oro, son becerros de lata, de plástico, además, esa basura plástica que ensucia nuestros mares y nuestras tierras. Basura plástica, becerros elaborados con basura plástica y más entonces, más basura a quienes sirven a los becerros de basura. ¿Qué, sino basura, es pretender someter a un pueblo a los designios de quienes han cometido los peores o las peores tropelías en el mundo entero? ¿Quiénes dejaron caer las bombas atómicas sobre ciudadanos inocentes en Japón? ¿Quiénes? ¿Quiénes han sembrado de dolor, de muerte, de destrucción el mundo entero, pretendiendo imponer sus valores, su cultura, su manera de ver el mundo y ese sentido también ridículo de poder?”

El poder verdadero está en Dios

“¿Por qué decimos "ridículo"? Porque el poder, ese sentimiento de veneración a algo que llaman poder, no solo efímero o transitorio, sino el poder. El poder verdadero está en Dios y está en los pueblos del mundo, ese es el poder verdadero, lo demás son muecas ricuras, y vuelvo a usar la palabra ridícula porque es fruto… increíblemente son muecas ridículas, fruto de ignorancia espiritual. Cuando uno ignora las grandes verdades de las leyes, de los mandamientos, de Dios nuestro Señor que es el Padre de todos y cuando uno pretende ignorarlos, realmente es una persona que no tiene ni alma, ni espíritu, ni mente, ni corazón. No ve más allá de ladrillos o la tierra, donde están los pies, por un día todo pasa, todo pasa ¿y qué prevalece?, prevalece el bien que hacemos unos a otros, prevalece además la salud espiritual, la salud mental, prevalece el amor”.

En este sentido, dijo que así vivimos en esta Nicaragua bendita, “vivimos desde el amor y con amor, y vivimos y somos dignidad nacional, vivimos como dignidad nacional, y somos dignidad nacional. Y somos pueblo que camina, pueblo que reclama el derecho a vivir tranquilo”.

“Así vivimos, reclamando el derecho a nuestras vidas sencillas, humildes, genuinas, porque no somos seres acicalados, maquillados, disfrazados. Cuántos disfraces vemos, de cuántos disfrazados sabemos. No, este pueblo nuestro en mayoría es genuino, es sencillo, es humilde, es trabajador, luchador y cuánto orgullo sentimos de ser parte de un pueblo luchador, trabajador, honrado”.

“¿Cuántos pueden decir, de esos que dicen sentirse hoy perseguidos?... Perseguidos por ellos mismos, perseguidos por la justicia, perseguidos ... Perseguidos por ellos mismos, por sus tropelías, por sus delitos. ¿Cuántos de esos puchos pueden decirse honrados? La honradez es una cualidad y un don de Dios que hay que cuidar todos los días”

“Y bueno, así decíamos vivimos, luchando, trabajando con dignidad, sin disfraces, somos como somos, nicaragüenses benditos, fuertes, siempre dignos, nicaragüenses por Gracia de Dios”, subrayó la Compañera Rosario Murillo.