Los diputados de la Asamblea Nacional recordaron la vida y legado del padre Miguel D'Escoto Brockmann a 4 años de su tránsito a la inmortalidad.

La Segunda Vicepresidenta de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, compañera Gladys Báez, realizó una mención especial para recordar al Canciller de la Dignidad al que calificó como un hombre profundamente cristiano y promotor de la teología de la liberación "un santo, un consejero, un hombre de principios solidarios y cristianos. El Canciller de la Paz y la Dignidad".

"Indudablemente el Padre Miguel fue un sembrador de vida, defensor de los derechos de las familias más humildes y quien estuvo con nuestro pueblo desde antes del triunfo de la Revolución a través del Comité de Solidaridad en Estados Unidos", dijo Báez.

Habló que el padre Miguel siempre se identificó con la lucha y la causa de nuestra nación, de Centroamérica y Latinoamérica, ejemplo que trascendió al mundo.

"Jugó un papel muy importante en la lucha de liberación a través del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Su sentimiento humilde y sencillo lo expresaba con amor solidario sembrado paz, esperanza y el Bien Común a los nicaragüenses", dijo.

La legisladora sandinista lo definió como un hombre muy admirable, un luchador incalificable por el derecho de la justicia social de los pueblos.

Recordó que la lucha del padre Miguel no fue fácil, fue titánica e histórica porque ejerció su tarea pacificadora en un contexto difícil en la región centroamericana.

"Fue promotor de la solución pacífica de la controversia en su época cuando se inicia la reivindicación territorial de los espacios marítimos en el mar Caribe y cuánto orgullo nos dejó cuando fue el primer religioso nicaragüense cuando ocupó la presidencia de la Asamblea General de las Naciones Unidas 2008-2009 que fue posible gracias al apoyo del movimiento de los países No Alineados, lo que contribuyó a que Nicaragua y la lucha del FSLN se vinculará más con todos los pueblos", resaltó.

Igualmente, destacó que gracias al trabajo del Padre Miguel, se logró la firma de los Acuerdos de Paz de Esquipulas y por su sabiduría se logró el triunfo histórico de Nicaragua ante Estados Unidos en la Corte Internacional de Justicia La Haya, por la guerra de agresión contra nuestro país.