El papa Francisco instó este jueves a los jóvenes católicos a trabajar por un mundo más justo y solidario. "No dejemos que en nuestro corazón entre la cultura del descartable" sino la cultura de la solidaridad.

"No dejen de trabajar por un mundo más justo y más solidario, nadie puede permanecer insensible frente a las desigualdades que aún están en el mundo", expresó Francisco durante su discurso en la favela de Varginha en la ciudad de Río de Janeiro (sureste de Brasil).

Agregó que cada católico "debe saber dar su contribución para acabar con tantas injusticias sociales".

El sumo pontífice consideró que "no habrá armonía para una sociedad que viva en sí misma, una sociedad así se empobrece y pierde algo de esencia en sí misma. No dejemos entrar en nuestro corazón la cultura del descartable porque nosotros somos hermanos y nadie es descartable".

"Cuando se es capaz de compartir se enriquece, todo lo que se comparte se multiplica y la grandeza de una sociedad se da por el modo en que se trata a los más necesitados", señaló la máxima autoridad de la Iglesia católica.

El papa resaltó que los seres humanos tienen "un hambre profunda de felicidad y solo se puede saciar el hambre con dignidad y solidaridad".

Por otra parte, pidió a la juventud de brasil y del mundo a "nunca desanimarse" y a no perder la confianza, "no dejen que se apague la esperanza, la realidad puede cambiar, el hombre puede cambiar, practiquen el bien y no se acostumbren al mal, vénsanlo con bien, la Iglesia está con ustedes, el papa está con ustedes".

Desde la favela brasileña, el papa agradeció el recibimiento y la alegría del pueblo de Brasil y por el pedido de ayuda que le han hecho en "los momentos de tristeza y sufrimiento" en el mundo.

Francisco agradeció al pueblo de Brasil por "tan lindo recibimiento" y aseguró que los brasileños "pueden darle al mundo una lección de amistad". Afirmó que desde que tocó tierra suramericana "me siento feliz y bien recibido".

Encuentro con los argentinos

Se espera que al mediodía de este jueves, los casi 50 mil argentinos que participan en el encuentro mundial de la juventud tengan un encuentro cercano con el papa, así lo informó el vocero del Vaticano, Federico Lombardi, confirmando que Francisco hizo espacio en la agenda para saludar a los argentinos.

La delegación argentina compuesta por miembros de la diócesis de Villa María, Río Cuarto y Córdoba se mostraron agradecidos por el gesto del Sumo Pontífice de saludarlos de manera particular. El encuentro será en la catedral de la ciudad de Río.

El primer papa latinoamericano de la historia ha mostrado en estos cuatro meses una manera particular de ejercer la función, acercándose a la gente para atender a los más pobres.