Para los 539 habitantes del barrio Olof Palme, del distrito V de Managua, las noches de desvelo esperando que les llegara el agua han quedado en el olvido gracias a la una moderna red de tubería instalada por el Gobierno Sandinista a través de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal).

De acuerdo al vicegerente de operaciones de Enacal, Humberto Cornejo, durante 22 años las bajas presiones de agua fue algo que tuvieron que soportar los pobladores de este sector, ello debido a la red artesanal que alimentaba los hogares.

Para acabar con ese problema "se instalaron 660 metros lineales de tuberías de dos pulgadas de PVC y 105 metros lineales de tubería de cuatro pulgadas”, explicó Conejo.

Cornejo indicó que algo importante es que fue la misma población la que tuvo una participación activa en la ejecución de este proyecto, cuya inversión ascendió a 1 millón 604 mil 243 córdobas.

No había tranquilidad

Miriam Guadamuz Andino, pobladora de este barrio, recordó que la falta de agua les imposibilitaba a las familias vivir con tranquilidad.

“Esta es una bendición de Dios porque ahora tenemos el agua. Antes uno no podía ni lavar los trastes de la casa. Cuando venía el agua era un ratito y no daba tiempo ni para guardar el agua de beber. Ahora estamos todos más tranquilos”, aseguró.

Según Blanca Flores Velázquez, si bien las necesidades básicas de agua potable han sido satisfechas, otro beneficio que trajo este proyecto fue la salud para la población.

“Usted sabe que sin agua no hay salud, los niños y uno mismo como adulto se enferma, por eso que es que le estamos agradecidos al comandante Daniel y a la compañera Rosario Murillo, porque solo con ellos esto ha sido posible”, afirmó.