Con la entrada de la antorcha guiada por estudiantes y la colocación de ofrendas florales en el monumento a los caídos, la comunidad universitaria de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-León) rindió homenaje a los cuatro héroes y mártires del 23 de julio de 1959.

Sergio Saldaña, Erick Ramírez, José Rubí y Mauricio Martínez, cuatro jóvenes estudiantes de la UNAN que fueron masacrados por la genocida Guardia Nacional en las cercanías del recinto universitario, mientras estos encabezaban una protesta en rechazo a la opresión de la dictadura somocista.

“La protesta nace para convertirla en un rechazo a la opresión de la dictadura somocista, a través de la implosión de los estudiantes, ya que habían recién acontecido los sucesos de El Chaparral y estos estudiantes estaban siendo solidarios con ellos. Ahí nace lo que llamamos nosotros la luz nueva que empieza a brillar en el estudiantado y la juventud de aquel momento que nos legaron esta patria que hoy tenemos libre y soberana”, expresó Octavio Guevara Villavicencio, rector de esta casa de estudios superiores.

El estudiantado se hizo presente para rendir guardia de honor a los cuatro que ofrendaron sus vidas defendiendo sus ideales y luchando por una Nicaragua libre.

“Como estudiantes nosotros tenemos el deber, la obligación y sobre todo debemos tener el orgullo de venir a participar en estas actividades porque sabemos que si no se hubiese dado ese sacrificio no estaríamos gozando de todos los beneficios que hoy en día tenemos con la educación universitaria”, dijo Aurora Buitrago.

Carlos Marín afirmó que es de suma importancia para los jóvenes estudiantes honrar la memoria de los compañeros caídos que son su valor le hicieron frente a una guardia genocida que oprimía principalmente a los estudiantes, pero que con su lucha empezaron a gestar el cambio de Nicaragua.

“Estamos aquí precisamente haciendo memoria y tratando de comprometernos cada día más con ese legado, tratando de que perdure y viva siempre en nuestros corazones y que los jóvenes estemos siempre a la vanguardia”, agregó Marín.

Por su parte, Karen Balmaceda manifestó que su presencia en el monumento erigido a los mártires es para darle honor y gloria a los que cayeron el 23 de julio de 1959, a quienes se les lleva siempre en el corazón y se continuará con su lucha.

“Nos sentimos más que comprometidos, porque las cuatro imágenes de los héroes y mártires de esta universidad dieron su vida porque hoy por hoy tengamos esos beneficios, universidad gratuita y autónoma en una Nicaragua libre”, señaló Erlin Esquivel, presidente de la Facultad de Humanidades de la UNAN-León.

El 18 de julio de 1984, el Gobierno del Frente Sandinista instituyó el 23 de Julio como el Día Nacional del Estudiante para rendir tributo a los mártires de 1959.