Al ver subir al ring a Carlos “Chocorroncito” Buitrago con una camiseta blanca impregnada con las letras del FSLN y el lema Nicaragua Socialista, Cristiana y Solidaria, no me cupo la menor duda de que este joven sandinista conquistaría un campeonato mundial más para nuestra amada Patria.

Sin dejar dudas, los tres jueces decretaron por unanimidad la victoria contundente del “Chocorroncito” sobre un Julián Yedras, aguerrido púgil mexicano que no pudo contra este nicaragüense que demostró con cuántas papas se hace un guiso.

El abarrotado Centro de Convenciones Siglo 21 de Mérida, Yucatán, México, apoyando a Yedras sin reservas y con sus constantes gritos, no amedrentó al valiente boxeador pinolero.

Y es que Buitrago, perteneciente a una nueva generación de jóvenes sandinistas, se plantó sobre el entarimado derrochando una punzante y destructiva derecha que combinaba eficazmente con su poderosa izquierda.

Danzando sobre el ring como si fuera un Gene Kelly o un Fred Astaire, esquivaba los golpes de su adversario para, a la misma vez, lanzar sus fulgurantes ráfagas de metralla y dinamita pura. Si Yedras no cayó fulminado, es porque los boxeadores mexicanos tienen esa virtud de aguantar metralla que ya es leyenda en el boxeo mundial.

Sereno, sin algarabías, sin prepotencia, como un verdadero profesional, Buitrago se movía por el ring como un fantasma, desesperando a Yedra que no podía localizar al oriundo de Managua.

El combate, transmitido por la televisión por cable, nos daba una clara visión de lo que este joven sandinista es capaz de realizar sobre un entarimado: fluidez, movimientos de cintura y cabeza y desplazamientos laterales para confundir al adversario.

Sus punzantes jabs de izquierda y repentinamente el cruzado de derecha, impactaban en el rostro de Yedras con pasmosa contundencia, silenciando a los más de 10 mil espectadores que se dieron cita a esta cartelera boxística.

Hoy, pues, con esta irrefutable victoria, el “Chocorroncito” se ciñe el cinturón de Campeón Mundial Interino de las 105 libras de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).

Con este triunfo, que deja su palmarés en 27 victorias con 16 KO, este joven sandinista, quien dedico su victoria a la Revolución, se ha ganado, por mérito propio, alcanzar metas más altas y más glorias para nuestra Patria.

Buitrago, quien después del combate se enfundó de nuevo con una camiseta con los lemas de la Revolución Sandinista, obtuvo su victoria un día después de las celebraciones del 19 de julio, alegría magna del triunfo de la Revolución Sandinista sobre la dictadura somocista.

El “Chocorroncito” se ha convertido, junto con el extraordinario púgil Roman “Chocolatito” González y José “Quiebra Jícara” Alfaro, en los “Tres Mosqueteros” Sandinistas que continúan dándole glorias a Nicaragua.