La Compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de la República evocó este 29 de abril el nombre de Nicaragua, a la Nicaragua valiente, Nicaragua que vence, Nicaragua digna, Nicaragua llena de amor, Nicaragua como familia, Nicaragua.

“¡Qué lindo suena el nombre de nuestra Patria Nicaragua! y esa patria, y esa palabra tan musical nos reúne a todos y nos quiere a todos juntos caminando en concordia, con cariño, con respeto. Nicaragua, tierra bendita, tierra sangrada, pueblo que vence y pueblo de Dios”, añadió.

La Compañera Rosario Murillo se refirió a que este jueves ya es 29 de abril, “y estamos en el camino o en los caminos que son de paz, la paz como camino, con sentido de bien, con el deber de hacer el bien, de avanzar con brazos y manos abiertos, con corazón abierto en fraternal gesto de encuentro y de trabajo por la patria de todos y en la patria de todos”.

Dijo que este “29 de abril y a punto de concluir otro mes de grandes batallas y de grandes victorias, sencillas, modestas victorias, pero triunfos de un pueblo que garantiza la unión por el bien común. Son batallas, son victorias que aseguran la vida con derechos y con bienestar para todos y todas”.

“29 de abril y esta Patria que uno grande sueña es de ilusiones y deseos, es de esperanzas y certezas victoriosas, es de fuerzas infinitas de un espíritu que triunfa desde la fe y el amor. Avanzamos con bondad y generosidad desde nuestra cultura de concordia, de familia, de vida, luz y verdad, agregó.

“29 de abril, mañana 30 y se cierra un clavel, y se abren muchas rosas. Tiempos de amar, tiempos de florecimiento, tiempos de luz y vida, que llena, ilumina, nuestros corazones, porque el amor como dice nuestro Rubén, tiene su antorcha encendida”, continuó.

“29 de abril y la esperanza es visión permanente en nosotros, esperanza, certeza, confianza en Dios para tener esperanza y certezas que crecen y que son victoriosas, porque triunfamos del rencor y de la muerte con el fuego interior que todo abraza.

Palabras de Rubén:
“Pasó una piedra que lanzó una honda;
pasó una flecha que aguzó un violento.
La piedra de la honda fue a la onda,
y la flecha del odio fuese al viento”.

“Vivimos con amor, con odio nunca más. Las y los nicaragüenses queremos paz en nuestra vida, paz en nuestras mentes y corazones, paz en nuestros labios, en nuestras palabras, vida, luz y verdad tal triple llama”.

“Seguirá la paz iluminándonos porque es estrella, es fuente sonora, es aurora y el brillo de la paz es permanente, sabemos distinguir, sabemos, conocemos las diferencias, hemos sufrido la indiferencia y vencemos sobre toda las miserias con humildad asumiendo los misterios de la vida, el fulgor, los cantos de nuestras creencias y sabemos que el futuro es de este pueblo que vence con amor, caminando concordia, y viviendo, cultivando los mejores tiempos para que la cosecha de tantas y merecidas victorias sea y sea grande”, expresó.

Reiteró la Compañera Rosario Murillo que “estamos en el último día del mes y juntos, vibrando juntos, forjando más y más unión, particularmente en este año bicentenario en el que se reafirma que la Patria es Paz y es Porvenir, y es libertad, y es dignidad y es hermandad y es solidaridad y es alegría, felicidad”.

“La patria donde vivimos, esa patria que queremos tanto que debemos reverenciar, respetar y nunca más exponerla o entregarla a invasores, ocupantes injerencistas, agresores, intromisores, esos que se entrometen, esos que intervienen, esos que siempre están forjando intromisiones y haciendo planes y tomando decisiones por nosotros, ¿por qué? Los planes y las decisiones corresponden a los nicaragüenses”, afirmó.

“Ya venimos de vuelta, ya hemos cerrado los capítulos de indignidad y esclavitud, a cualquier pecado capital como vender la Patria, por ejemplo, entregarla, deshornarla, deshonrar la Patria y la Bandera”, dijo.

“El triunfo del amor, dice Darío, en el mes de abril, nos deja con aquellos terribles recuerdos, ya recuerdos, ya transcendidos de espectros humanos que se muerden las manos y comienzan su obra los gusanos”, citó.

“Por eso decimos, el triunfo del amor, que es el triunfo de la vida, Dios que es todo amor, bondad, generosidad, a él le pedimos que nos ayude a todos, desde nuestras imperfecciones a ser cada vez más conscientes del poder de la transcendencia”.

“Es decir, transcender las circunstancias, lo que llamamos pasar páginas sin olvidar jamás porque imprescindible recordar para que no vuelva nadie a pretender tropelías en nuestra Nicaragua bendita”.

“Tiempos, tiempos, tiempos, y queremos nacer y volver a nacer siempre llenos de vida, de fe, de vida verdadera, siempre, siempre reencontrándonos con esa dignidad personal y nacional que ilumina lo interior, nos ilumina a todos”.

“Sagradas misiones las que tenemos, fraternidad, cristianismo, dignidad, hermandad, solidaridad, complementariedad y eso es ir adelante”.

“Eso es ir adelante, eso es afirmar, convencernos todos que el odio no tiene cabida, y que el amor todos puede y todo vence”.

“No es como algunos pueden pensar o proponer, con infantilismos, terrorismo, o discordias miserables que se puede construir un país. No. Un país no se construye con palabras fáciles, tóxicas, egoístas, miserables, no, es indispensable acercarnos, buscarnos todos y saber que nos corresponde contribuir para que la esperanza, -reitero las palabras de Darío-, sea visión permanente en nosotros”, comentó.

En este sentido la Compañera Rosario dijo que la mayoría crecientes, nosotros, todos los nicaragüenses, “la mayoría de nicaragüenses que tranquilos y fuertes triunfamos del rencor y de la muerte: Dignidad Nacional, legado histórico, que caminamos”.

“Nos acercamos al cuatro de mayo. Dignidad Nacional. Una virtud, una cualidad, una esencia espiritual que debe ser permanente en cada uno. Buscar siempre esa luz, buscar siempre las verdades eternas y ser Patria para todos”.

“Hoy 29 de abril estamos cada vez más claros, cada vez más conscientes de que debemos asumir todos los fulgores de la vida buena, los misterios de la vida buena, y dejar a tras esa miseria material y espiritual, cultural, oprobiosa que desgraciadamente todavía está en algunos corazones y pedirle a Dios, invocar al señor para que esos corazones se abran se delinquen y de verdad sean y seamos todos, sinceros, potentes y seamos todos capaces de decir con orgullo, somos hijos de una Nicaragua que nos llena de orgullo, y orgullo del bueno, sagrada, bendita, siempre digna y siempre libre.

“Hoy es 29, mañana 30 y vamos a estar honrando a Tomás. Estaba leyendo hace un rato sus poemas clandestinos, hermosa vibrante poesía que es vida, luces, que son vida, espíritus que transcienden y que dejan ejemplo, cuánto ejemplo nos dejó el comandante Tomás, el ejemplo de ser dignos, leales, el ejemplo de ser amor, en cada instante de nuestras vidas, en medio de tantas imperfecciones como tenemos los seres humanos, ser amor, intentarlo, buscarlo, afanarnos y expresarlo de tantas formas”.

“Caminos de paz, de amor, de realizaciones, son los que recorremos y ahí está el legado de Tomás”, finalizó.