La Vicepresidenta Compañera Rosario Murillo, reflexionó sobre el compromiso de cada nicaragüense para continuar “todos juntos con la paz como único camino”.

Cuántos tiempos, circunstancias, momentos, eventos hemos conocido, que hemos vivido, hemos trascendido aprendiendo, porque también los éxitos hay que saberlos trascender, de lo contrario uno puede quedarse paralizado en una feria de vanidades. Éxitos y desastres, hay que saber trascender. Todos los momentos son para aprender, para luchar, para aprender luchando con buen corazón, para vencer con el favor de Dios, luchando con buen corazón en caminos de paz, de reconciliación, de encuentro, de concordia, de victoria”, indicó la Vicepresidenta.

Somos pueblo que vence y cada día, cada vez que amanece son tiempos para dar gracias por todo lo que nos llega. Y sobre todo porque el Espíritu Santo nos da el don de la sabiduría a todos los seres que queremos ver, escuchar, entender esos signos. Sabiduría para vivir aprendiendo y aprendiendo a convivir en armonía que es esperanza, en armonía que es triunfo, en armonía que es convencernos todos y todas de que la paz es el único camino para ir adelante, para ir adelante enfrentando con valentía todas las circunstancias y trascendiendo, que es precisamente anotarnos, alcanzar las victorias que necesitamos. ¿Qué victorias? del amor. ¿Qué es el amor, sino la capacidad de no ser indiferentes, de ser solidarios, de ser ese pueblo de Dios que somos, porque hay que ser muy fuertes y estar dispuestos a oír siempre la Palabra de Dios, a escuchar y a practicar ese amor al prójimo, mandato supremo que cuesta mucho practicar desgraciadamente? A muchos de nosotros los seres humanos nos cuesta saber que debemos encontrar la fuerza del amor para caminar. Vivimos precisamente luchas intensas contra la pobreza y el amor nos obliga a saber enfrentar y vencer la pobreza, porque seamos capaces de sentir solidaridad. De reconocer el derecho de todos al bien de todos”, agregó.

Expuso que “nos llenamos de mucho trabajo, acciones sencillas, modestas de acuerdo a nuestras capacidades de pueblo que ha sido asfixiado por las potencias a lo largo de su historia, pero que siempre ha sabido sobreponerse y seguir caminando. Acciones sencillas, pero efectivas, son las respuestas que merece un pueblo al que precisamente debemos servir con amor y respeto en todo los campos de nuestra responsabilidad como proyecto de bien común, de cristianismo, fraternidad y solidaridad”.

El compromiso es el mismo, el compromiso no puede variar. Es continuar todos juntos con la paz como único camino fortaleciendo nuestras capacidades, capacidades de las familias trabajadoras de Nicaragua para avanzar con el respaldo de un proyecto de las familias nicaragüenses que reconoce la capacidad, el talento y el derecho de todas las familias nicaragüenses. Un proyecto de fraternidad, de cristianismo, de solidaridad”, afirmó la Compañera Rosario Murillo.

Este pueblo merece todas las victorias porque somos el pueblo de Dios, merecemos todas las victorias, merecemos fortalecer cada día el respeto entre nosotros y exigir el respeto a quienes nos han ofendido a lo largo de la historia y pretendido destruir y pretendido o logrado invadir no solo nuestros espacios políticos que son nuestros, sino también literalmente y físicamente invadir y ocupar nuestras tierras. Respeto a este pueblo de Dios es lo que pedimos todos juntos”, concluyó.