I

Manipulaciones, libelos, filias y fobias. La industria hegemónica del falso testimonio se lanza con más saña contra Nicaragua.

Es que la realidad nacional, insoportablemente decente, no sirve para tumbar un mayoritario Gobierno Constitucional.

Por eso hacen gala de una “asombrosa objetividad periodística” en este año electoral. Sembrar cizaña para cosechar discordias e infortunios colectivos, que para eso son los millones de dólares entregados desde la Era Trump.

Y si les va bien con el bloqueo informativo, pasar al económico con sus respectivas hambrunas, desempleos,  su anhelada guerra y, por supuesto, la absurda joya de la paradoja: un inacabable torrente migratorio hacia los Estados Unidos, para culpar de las desgracias al sandinismo.

Lo que sea para impedir la paz y estabilidad en curso, el desarrollo socioeconómico inclusivo y lo que resuelvan las urnas el 7 de noviembre.

Expeler como “la situación del país”…

…las obsesiones del “príncipe heredero” por marcar de nuevo, con el herrumbrado fierro de su prosapia sin gloria, a la nación  que decidió destruir en 2018 por impuras ambiciones…

…la soberbia y las mentiras de la “infanta” que no acepta ni siquiera medirse con el pariente en unas primarias de sangre azul, bajo el mismo escudo heráldico que la casta se empecina en confundir con el Escudo Nacional, para disputarse el Virreinato. 

…la temeraria falacia de ciertas candidaturas de pedigrí de que “todo un pueblo se manifestó y terminó bajo las balas criminales de la dictadura”.

...las barbaridades que dicen algunos aspirantes a la presidencia, sin reconocer las atrocidades de incinerar personas vivas…

…el sermón mundano del auxiliar del Bajísimo que vive en hiel de amargura y ataduras de maldad

…o el discurso envenenado de una antidemocrática minoría de siglas deshabitadas que se arroga la “representación” de más de 6 millones de nicaragüenses…

…no es ético ni periodístico.

Tan así que el papa Francisco subrayó en enero que “La crisis del sector editorial puede llevar a una información construida en redacciones, frente al ordenador, en los terminales de las agencias, en las redes sociales, sin salir nunca a la calle, sin 'desgastar las suelas de los zapatos', sin encontrar a las personas para buscar historias”.

Un triste ejemplo es una agencia, cuya desafortunada labor prolonga el último capítulo del racista y despiadado Consejo de Indias.

Difusora de inexactitudes y embustes, su misión es ungir, de acuerdo al Guionista Mayor de Indias de la Metrópolis, al Virrey y demás gobernadores.

 O “ganan o ganan”. O “aquí hubo fraude electoral”.

Para ello dispone de un grupo radical de derecha u Oidores.

Su invariable muletilla es “el contexto de una sangrienta crisis”, como si el país viviera sumergido en la guerra provocada por Franco en 1936, o la del mismo Estado Español franquista durante el terrorismo de ETA.

Sin embargo, la prensa ibérica no exaltó a los extremistas, publicitándolos de  “libertadores del pueblo vasco”. Tampoco los justificó con el argumento de “la profunda crisis que desde 1936 sufre el Estado Español”.

Lo que no hizo la tal agencia en su mismo país, cuando abundaban las evidencias de la brutalidad del franquismo, ahora quiere suplantar el dato cierto por su relato colonial, y la turbia y tenebrosa época peninsular de dictadura y terror, extrapolarla a Nicaragua.

II

El Manual de Estilo del Consejo Mediático de Indias y Similares, para desestabilizar a Nicaragua, lo resume la RAE: Desinformación: “Dar información intencionadamente manipulada al servicio de ciertos fines. 2. Dar información insuficiente u omitirla”.

Es aspiración del profesional integérrimo aproximar al público, en cuanto más se pueda, al acontecimiento, a lo que realmente sucedió, y no a la bilis del “editor” o al hígado completo de su “director”. 

Difusiones falsarias tipo “la crisis sangrienta”, son tan burdas que el cardenal Leopoldo Brenes, citado en una de las notas desinformativas, no exhorta a cesar los enfrentamientos y balaceras.

Y en ningún país diezmado por un dilatado conflicto, con tendaladas de muertos, heridos y refugiados, va a salir un eclesiástico llamando a “no decir palabras feas”.

La agencia furullera (engaños, mentiras), contradiciendo sus despechos que vende a sus abonados como “despachos”, transmitió la preocupación que cualquier sensato podría expresar para mantener la paz, sea en Cataluña o en Managua, y no para recuperarla:

“Que en este tiempo de preparación de elecciones evitemos las confrontaciones, esas palabras feas, la descalificación del hermano porque a lo mejor no piensa igual que yo; no, escuchemos, compartamos nuestras razones”, instó Brenes.

III

Si aquí se han vivido “crisis sangrientas”, no es por el pueblo de Rubén Darío y Augusto César Sandino. De los 495 años, desde que Gil Gonzáles llegó al país hasta 2018, unos 300 les corresponden a España y el resto es la factura impagable de la oligarquía y sus antipatrióticos tratados, tratos,  maltratos y contratos.

Pedro Arias de Ávila prosiguió el vasallaje imperial con masacres y emperramiento (lanzar perros a devorar humanos, algo parecido a los tranqueros) contra los mal llamados “indios”.

Este decapitador profesional actuó en nombre de la Corona, y la Iglesia Católica lo glorificó nada menos que sepultándolo al pie del altar del primer templo erigido en León Viejo. Fue el primero de la vasta lista de perversos que para el poco exigente olfato religioso, vivió y murió “en olor a santidad”.

Y continuó con la horda de colonizadores.

Luego los “patriotas” criollos: la oligarquía que desovó España en Nicaragua, la de las riendas absolutas desde 1821.

En ese tiempo, con las provincias del istmo, Nicaragua se emancipó del dominio hispano, según consta en el Archivo General de Centroamérica, el 15 de septiembre, refrendado dos años más tarde. 

Da la “casualidad” que el único uso que estos abolengos le dieron a la Independencia, hasta hoy, fue el de inaugurar sus ciclos de guerras, derrocamientos, golpes de Estado, anarquías, subdesarrollo, traiciones, invasiones filibusteras, lomazos, invocaciones al injerencismo e intervenciones suplicadas a Estados Unidos.

Porque la “historia misma empezó a vivirse y concebirse como una guerra civil”, lamentó José Coronel Urtecho.

Y con una extraordinaria incapacidad para defender la dignidad y el decoro de su nación, también se dedicaron a profesar el engrandecimiento de otros países, aumentándoles considerablemente sus cartografías, al entregar inmensas extensiones de nuestra geografía y plataforma continental a Honduras, Costa Rica y Colombia.

No satisfechas aún con haber demolido las amplísimas fronteras originales, y empequeñecido el país, las alcurnias se consagraron, con lo que quedó del Mapa Nacional, a la gran “obra maestra” del tamaño de su  desprecio a la patria: instaurar la República Bananera.

En la Historia Universal nunca se ha conocido tanta veneración a la voluntad extranjera.

Da la “casualidad” que este exceso de mediocridad genealógica proviene de su única infantil “razón” de ser, que además, presumen “divina”: creen haber nacido con la banda presidencial puesta como pañal, con los anexos correspondientes que han jodido al país.

Da la “casualidad” que también dirigieron o se involucraron en la destrucción humana y material de la nación hace tres años, para recordarnos que sus “virtudes cívicas” son bicentenarias.

Da la “casualidad” que el Consejo Mediático de Indias e ídem han convertido la barbarie de 2018, en EFEmérides.

Da la “casualidad que con los EFEctos especiales del sinvergüenza de  Pablo Abrao, despedido de la CIDH con más de 60 denuncias, exaltaron como “manifestaciones pacíficas del pueblo” lo que ejecutaron EFEctivos paramilitares y terroristas: el secuestro violento de varias ciudades y los tranques de la tortura y la muerte.   

Da la “casualidad”, para variar, que ahora son proyectados como los “Mahatma Gandhi de la democracia”.

Y para aclaración final:

Lo que hacen los nicaragüenses, 200 años después, es sacar de los 63 mil legajos de las bodegas guatemaltecas, y de los documentos, libros, sandeces oligárquicas y monumentos en que se han diluido dos siglos, el derecho de ser, por primera vez, Nicaragua.

Más específicamente, a no estar sujetos a las arbitrariedades y al yugo “de cualquiera otra potencia así del antiguo, como del nuevo mundo; i que no son ni deben, ser el patrimonio de persona ni familia alguna”.

Y esta no es consigna del Kremlin: son los “justos sentimientos” de “recuperar los derechos usurpados”, por mandato expreso del Decreto de Independencia de la Asamblea Nacional Constituyente de las Provincias Unidas de Centroamérica, del 1 de julio de 1823.

Porque la Independencia es algo más que desfiles escolares, cuadros gimnásticos y cuatro hermosas palillonas. Es poner en pie un Acta que lejos del Sol y de la Historia por hacer, yace fría e inerte, entre los 18° y 24° centígrados de postergación.

…pues, de qué vale en este mundo un Acta en Estado Abstracto, si le quedó debiendo a la vida el principal Acto de Libertad:

El Estado Nacional que se le “olvidó” a la oligarquía.

 

ENGLISH VERSION

Bicentennial “civic virtues”

Edwin Sánchez

I

Manipulations, libels, philias and phobias. The hegemonic industry of false testimony is launched more viciously against Nicaragua.

It is that the national reality, unbearably decent, does not serve to overthrow a majority Constitutional Government.

That is why they display "astonishing journalistic objectivity" in this election year. Sowing cacophony to reap collective discord and misfortune, which is what the millions of dollars given since the Trump Era, are for.

And if they do well with the information blockade, they move on to the economic realm with their respective famines, unemployment, their longed-for war and, of course, the absurd jewel of the paradox: an endless stream of migration to the United States, to blame the misfortunes on Sandinismo.

Whatever it takes to impede ongoing peace and stability, inclusive socio-economic development, and whatever the ballot box resolves on November 7.

Let's see.

Framing as "the situation of the country" …

... The obsessions of the "crown prince" to brand again, with the rusted iron of his inglorious lineage, the nation that he decided to destroy in 2018 for impure ambitions …

... The arrogance and lies of the "infant" who does not accept or even measure herself with her relative in the primaries of the blue bloods, under the same heraldic shield that the caste insists on confusing with the National Shield, to dispute the Viceroyalty .

... the reckless fallacy of certain pedigree candidacies that "an entire people manifested itself and ended up under the criminal bullets of the dictatorship."

... the atrocities that some presidential hopefuls say, without acknowledging the atrocities of burning people alive …

… The worldly sermon of the assistant of the Lowest who lives in the gall of bitterness and bonds of evil…

… or the poisoned speech of an undemocratic minority of uninhabited acronyms that claims the "representation" of more than 6 million Nicaraguans …

… It is not ethical or journalistic.

So much so that Pope Francis stressed in January that "The crisis in the publishing sector can lead to information built in newsrooms, in front of the computer, in agency terminals, on social networks, without ever going out into the street, without 'wearing down the soles of the shoes', without finding people to look for stories ”.

A sad example is an agency, whose unfortunate work prolongs the latest chapter of the racist and ruthless Council of the Indies.

A diffuser of inaccuracies and lies, its mission is to anoint, according to the Chief Scriptwriter of the Indies of the Metropolis, the Viceroy and other governors.

Either "win or win". Or "there was electoral fraud."

To do this, it has a radical right-wing group or Listeners.

Its invariable catchphrase is "the context of a bloody crisis", as if the country lived submerged in the war provoked by Franco in 1936, or that of the Francoist Spanish State itself during the ETA terrorism.

However, the Iberian press did not extol the extremists, advertising them as "liberators of the Basque people." Nor did he justify them with the argument of "the deep crisis that the Spanish State has suffered since 1936."

What the agency did not do in its own country, when the evidence of the brutality of the Franco regime abounded, now it wants to supplant the truth of its colonial story, and the murky and gloomy peninsular period of dictatorship and terror, extrapolating it to Nicaragua.

II

The Style Manual of the Media Council of the Indies and the Likes, to destabilize Nicaragua, is summarized by the RAE: Disinformation: “Give intentionally manipulated information in the service of certain purposes. 2. Give insufficient information or omit it”.

It is the aspiration of the upright professional to bring the public, as closely as possible, to the event, to what really happened, and not to the bile of the "editor" or the complete liver of its "director".

False broadcasts such as "the bloody crisis" are so crude that Cardinal Leopoldo Brenes, quoted in one of the disinformative notes, does not urge to stop the confrontations and shootings.

And in no country decimated by a prolonged conflict, with patches of dead, wounded and refugees, will an ecclesiastical man come out calling "not to say bad words."

The fraudulent agency (deceptions, lies), contradicting the spite that it sells to its subscribers as "dispatches", conveyed the concern that any sensible person could express to maintain peace, be it in Catalonia or Managua, and not to recover it:

“That in this time of preparation for elections we avoid confrontations, those ugly words, the disqualification of the brother because perhaps he does not think the same as I do; no, let's listen, let's share our reasons,” urged Brenes.

III

If there have been “bloody crises” here, it is not because of the people of Rubén Darío and Augusto César Sandino. Of the 495 years, since Gil Gonzáles arrived in the country until 2018, some 300 correspond to Spain and the rest is the unpayable bill of the oligarchy and its unpatriotic treaties, deals, mistreatment and contracts.

Pedro Arias de Ávila continued the imperial vassalage with massacres and bolting (throwing dogs to devour humans, something similar to the tranqueros-coup conspirators) against the so-called "Indians."

This professional decapitator acted on behalf of the Crown, and the Catholic Church glorified him by nothing less than burying him at the foot of the altar of the first temple erected in León Viejo. He was the first of the vast list of perverts who, to the undemanding religious nose, lived and died "in the odor of holiness."

And he continued with the horde of colonizers.

Then the Creole “patriots”: the oligarchy that spawned Spain in Nicaragua, that of absolute rein since 1821.

At that time, with the provinces of the isthmus, Nicaragua emancipated itself from Hispanic rule, as recorded in the General Archive of Central America, on 15 September, endorsed two years later.

It so “happens” that the only use that these ancestors gave to Independence, until today, was to inaugurate its cycles of wars, overthrows, coups d'état, anarchies, underdevelopment, betrayals, filibuster invasions, pacts, invocations of interference and interventions pleaded to the United States.

Because "history itself began to be lived and conceived as a civil war," lamented José Coronel Urtecho.

And with an extraordinary inability to defend the dignity and decorum of their nation, they also dedicated themselves to professing the aggrandizement of other countries, considerably increasing their cartographies, by delivering immense extensions of our geography and continental shelf to Honduras, Costa Rica and Colombia.

Still not satisfied with having demolished the vast original borders, and dwarfing the country, the wicked devoted themselves, with what was left of the National Map, to the great "masterpiece" the size of their contempt for the homeland: establishing the Banana Republic.

Never in universal history has so much veneration of foreign will been known.

It "happens" that this excess of genealogical mediocrity comes from their only childish "reason" for being, which they presume "divine": they believe they were born with the presidential sash on as a diaper, with the corresponding attachments that have screwed up the country.

It "happens" that they also directed or were involved in the human and material destruction of the nation three years ago, to remind us that their "civic virtues" are bicentennial.

It "happens" that the Media Council of the Indies and idem have turned the barbarism of 2018 into Festivities.

It so happens that with the special Festivities of the scoundrel Pablo Abrao, fired from the IACHR with more than 60 complaints, they exalted as “peaceful demonstrations of the people”, what was carried out by paramilitary and terrorist Forces: the violent kidnapping of several cities and the roadblocks of torture and death.

As it "happens", for a change, they are now projected as the "Mahatma Gandhi of democracy."

And for final clarification:

What Nicaraguans do, 200 years later, is to extract from the 63 thousand files of the Guatemalan warehouses, and from the documents, books, oligarchic nonsense and monuments in which two centuries have been diluted, the right to be, for the first time, Nicaragua.

More specifically, not to be subject to the arbitrariness and the yoke “of any other power of the old, as well as of the new world; and that they are not and should not be the property of any person or family”.

And this is not the slogan of the Kremlin: they are the "just sentiments" of "recovering usurped rights", by express mandate of the Decree of Independence of the National Constituent Assembly of the United Provinces of Central America, of 1 July 1823.

Because Independence is more than school parades, gymnastic tables and four beautiful cheerleaders. It is to set up an Act that far from the Sun and the History to be made, lies cold and inert, between 18 ° and 24 ° centigrade of postponement.

... well, of what value in this world is an Act in Abstract State, if it was left owing to life the main Act of Freedom:

The National State that the oligarchy "forgot".