Un equipo de científicos del Imperial College de Londres desarrollaron un bisturí inteligente que es capaz de avisar a los cirujanos de forma inmediata si el tejido que están cortando es cancerígeno, publicaron en un comunicado.

El instrumento bautizado como iKnife acertó a un 100 por ciento en las 91 intervenciones realizadas y los resultados de su estudio se publicarán en la revista Science Translational Medicine.

El instrumento será aplicado a una amplia variedad de intervenciones en enfermos de cáncer y permitirá a los cirujanos tomar decisiones de manera mucho más rápida, reduciendo la posibilidad de que los tumores reaparezcan.

La institución cita datos que aseguran que una de cada cinco afectadas por cáncer de mamá requieren una segunda operación para retirar todas las células dañadas. Además, este bisturí inteligente es capaz de distinguir la carne de caballo de la de ternera y de realizar otros diagnósticos sobre tejidos, como la presencia de bacterias o la ausencia de un suministro adecuado de sangre.

UN ESPECTÓMETRO CAPAZ DE LEER EL HUMO

El iKnife es, en realidad, un electrobisturí conectado a un espectómetro de masas. Los electrobisturís transforman corriente eléctrica en calor para cortar tejido y, mientras lo hacen, generan una gran cantidad de humo que, normalmente, se pierde por los extractores del quirófano.

Pero el inventor del iKnife, el químico húngaro Zoltan Takats, sospechaba que ese humo podía contener información interesante. De ahí que conectase el electrobisturí al espectómetro de masas: para identificar qué sustancias químicas aparecen en cada muestra de tejido. Los distintos tipos de células producen miles de metabolitos en diferentes niveles de concentración que pueden revelar información sobre el estado del tejido.

Lo que queda es perfeccionar el iKnife para que los cirujanos puedan ver los resultados de los análisis de las muestras de tejido en tiempo real, es decir, a la vez que realizan la intervención. Los investigadores esperan poder llevar a cabo un ensayo clínico que demuestre que ello puede mejorar la evolución de los pacientes.

La investigación ha sido realizada con fondos del Centro de Investigación Biomédica del Instituto Británico para la Investigación en Salud, el Consejo Europeo de Investigación y el Centro Nacional Húngaro para la Investigación y la Tecnología.