El paro que se inició a las 05H00 hora local (03H00 GMT) afectó a los aeropuertos de Frankfurt, Münich, Düsseldorf, Bonn/Colonia, Stuttgart, Bremen y Hannover. Los empleados públicos regresaron a sus labores hacia las 14H30, (12H30 GMT).

La aerolínea alemana Lufthansa, la mayor compañía europea, informó el lunes en la noche la cancelación este martes de al menos 400 vuelos de los mil 800 que tiene programados de media a diario.

La huelga tuvo lugar un día antes de la reanudación de las negociaciones para el convenio colectivo entre el sindicato de trabajadores públicos Ver.di y la patronal alemana, representada por el Estado y la federación de municipios, que se celebran en Potsdam, junto a Berlín.

Ver.di refuerza sus exigencias para alcanzar un incremento salarial de hasta el 6,5 por ciento, mientras la patronal había hecho una oferta del 3,3 por ciento de forma gradual para los próximos dos años.

Los paros de advertencia, como los califica el sindicato, están siendo ejecutados por los empleados de los servicios de tráfico en tierra, los trabajadores de carga y descarga y el personal de los controles de seguridad.

Desde hace tres semanas las protestas se han hecho sentir en las regiones de Hesse, Baviera y Baden-Württemberg en la que los trabajadores de los servicios públicos, como el transporte, la educación y los servicios de limpieza exigen aumentos salariales.

"Lo que los trabajadores del sector público han puesto de momento sobre la mesa constituye una reducción programada del salario real" al no compensar la inflación, declaró el presidente del sindicato Ver.di, Frank Bsirske, en una protesta en Münich, en la que asistieron unas 10 mil personas el 19 de marzo.

Las diferencias entre patronal y trabajadores en varios sectores son tales en la actualidad que el sindicato Ver.di no ha descartado que sea necesario convocar paros nacionales en los servicios públicos, la metalurgia, el sector bancarios y las telecomunicaciones durante el próximo mayo para seguir presionando.

El presidente de Ver.di, Frank Bsirske, afirmó que la posibilidad de una protesta "indefinida" en el sector público a nivel federal y regional es del 50 por ciento.