El exempleado de la Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA, por su sigla en inglés), Edward Snowden agradeció este viernes a los gobiernos de Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, además de Rusia por ofrecerle asilo y “enfrentar las violaciones a los Derechos Humanos por parte de los Estados Unidos".

En declaraciones a los grupos de Derechos y Humanos y periodistas que se encontraban en el aeropuerto de Sheremetievo en Moscú (capital de Rusia), Snowden agradeció a “estas naciones, incluyendo Rusia, Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Ecuador tiene mi gratitud y mi respeto por ser los primeros en levantarse contra las violaciones por parte del poderoso frente a los menos poderosos. Por rechazar comprometer sus principios en frente de la intimidación, esos gobiernos se han ganado el respeto del mundo”.

Snowden agradeció especialmente al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro por aceptar la petición de asilo y lamentó la postura de Estados Unidos y algunas naciones europeas para actuar “fuera del marco de la ley”.

“Anuncio hoy (viernes) mi aceptación formal de todas las propuestas de apoyo y asilo que he extendido a esos gobiernos y a los que serán ofrecidos en el futuro. Por ejemplo, la concesión otorgada por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, pero como hemos visto, algunos gobiernos en Europa Occidental y los Estados Unidos han demostrado su capacidad para actuar fuera de la ley, y esta postura se mantiene hoy”, agregó el exagente de la CIA que permanece desde el 23 de junio en el aeropuerto de Moscú.

Snowden lamentó que la persecución y las amenazas de los Estados Unidos le han impedido viajar a Latinoamérica, “para disfrutar el asilo otorgado de acuerdo con nuestros derechos otorgados”.

El joven estadounidense declaró que cree firmemente en el principio declarado en Nuremberg in 1945: "'Los individuos tienen responsabilidades internacionales las cuales trascienden las obligaciones nacionales de obediencia. Por eso los ciudadanos tienen el deber de violar leyes domésticas para prevenir que ocurran crímenes contra la paz y la humanidad'”.

En ese sentido, agregó que “hice lo que creí que era correcto y empecé una campaña para corregir este crimen. No busqué enriquecerme, ni vender los secretos de Estados Unidos. No me uní con ningún gobierno extranjero para garantizar mi seguridad. En vez de eso, tomé lo que sabía y lo compartí al público, para que lo que nos afecta a todos, pueda ser discutido por todos nosotros en la luz del día. Así, le pido al mundo justicia”.

Apuntó que no se arrepiente de la decisión de contar al mundo las violaciones cometidas por el gobierno de Estados Unidos y sus servicios secretos. "Esa decisión moral de decirle al público acerca del espionaje que nos afecta a todos ha sido costosa, pero era lo que debía hacer y no me arrepiento".