Los ideales políticos del General José Santos Zelaya se fundamentaron en el Estado-Nación y por tanto en promover el nacionalismo, algo de lo que se olvidaron aquellos partidos neoliberales que durante 16 años des-gobernaron el país.

Este 11 de julio se conmemora 120 años de la Revolución Liberal que promovió el general José Santos Zelaya, ex presidente de Nicaragua, lo que obliga a conocer las opiniones de destacados historiadores nicaragüenses que coinciden en afirmar que el promulgador de la Libérrima -a como se conoció la Constitución Política promulgada por el líder liberal- no está representado hoy en ninguna de las facciones derechistas que ondean la bandera del liberalismo.

“El liberalismo ideológicamente se entienda como la Libertad, pero la primera libertad es la del Estado, sin libertad del Estado no puede haber ninguna otra libertad. Por eso el liberalismo ideológico siempre es nacionalista y ese fundamento desapareció en el mundo, por eso los liberales actuales no defienden el Estado-Nación, se asumen dependientes del poder externo”, reflexionó el historiador Aldo Díaz Lacayo, al definir que Zelaya y su gobierno defendieron a ultranza el Estado-Nación y por tal motivo el imperio norteamericano nunca lo aceptó y promovió su destitución.

Subrayó que en Nicaragua termina el liberalismo ideológico nacionalista cuando el ex presidente José María Moncada permite la intervención norteamericana.

“A Zelaya hay que conmemorarlo fundamentalmente por su nacionalismo absoluto, no concedió nada, por eso lo liquidaron, por eso lo botaron. No sé qué es lo que van a conmemorar los liberales actuales, no tengo ni idea, porque ninguno de ellos puede decir que están haciendo honor al zelayismo, ninguno de ellos”, dijo Díaz Lacayo.

Para el doctor Clemente Guido, Director de Patrimonio Histórico de la Alcaldía de Managua, el nacionalismo promovido por el General Zelaya, se fundamentó en la toma de decisión nacional en torno a todos los aspectos del país y nunca permitió la intromisión de los Estados Unidos.

Recordó que los Estados Unidos promovió un golpe de estado contra Zelaya “siendo una de las causas de ese golpe su nacionalismo frente a los Estados Unidos y frente a cualquier potencia extranjera que pretendiera adueñarse de Nicaragua”.