Representantes del sector de la construcción, autoridades del Ministerio de Transporte e Infraestructura, representantes de los consumidores y los trabajadores, participaron en el Primer Foro sobre Calidad en la Construcción que se desarrolló en el país.

El Viceministro de Infraestructura, Amadeo Santana, explicó que el Foro es de interés para toda la sociedad nicaragüense porque la calidad en la construcción tiene que ver con los materiales que se utilizan, la calidad del recurso humano y de los sistemas constructivos.

“La calidad inicia desde hacer un buen diseño, esa es la base para que el producto final se realice con calidad y durante toda la etapa de construcción debe haber una supervisión y una actitud responsable de todas las partes involucradas”, explicó el viceministro.

“Este es un foro importante para mejorar día a día y que nuestras inversiones y recursos sean utilizados eficientemente y que sean amigables con la parte social y ambiental”, agregó.

Santana manifestó que en el país existen empresas que venden materiales de construcción que cumplen con las certificaciones y estándares de calidad, pero también existen 50 empresas semi industrializadas y otras decenas de fabricación artesanal, que no cumplen con las normas y no tienen procesos de control de calidad.

Ante esa situación indicó que el Ministerio de Transporte e Infraestructura, ha invertido al menos un millón de dólares en la compra de equipos para realizar pruebas de calidad a los materiales de construcción.

Además, personal del MTI, la Universidad de Ingeniería y del Fondo de Mantenimiento Vial, han participado en capacitaciones que los certifican para hacer pruebas estandarizadas a nivel internacional, en los materiales de construcción que se producen en el país.

Por su parte Benjamín Lanzas, Presidente de la Cámara Nicaragüense de la Construcción (CNC) explicó que la falta de control de la calidad de los materiales de construcción es un problema que afecta a la mayoría de edificaciones en el país.

“Las bloqueras semi industriales y las bloqueras artesanales no cumplen con los requisitos y las normas que establece el código de construcción de Nicaragua”, comentó.

Lanzas refirió que el problema de la falta de control en la calidad de los materiales de construcción se presenta en todos los niveles, desde las urbanizadoras y grandes construcciones hasta la autoconstrucción que realizan las familias cuando amplían sus viviendas.

“Aquí tenemos un problema global”, aseguró Lanzas, quien citó cifras del Banco Central que estiman que el 80% de los nicaragüenses hacen uso de la autoconstrucción, la cual no es hecha por expertos.

Lanzas indicó que una de las medidas que adoptarán para mejorar la construcción en el país, será la distribución de 20 mil ejemplares de una guía, para que los ciudadanos que no tienen conocimientos sobre construcción, conozcan los requisitos para lograr una construcción de calidad, que incluye consejos para la compra y selección de materiales así como tips para la mano de obra y la supervisión adecuada.

“Si nosotros ponemos esos tres parámetros juntos (selección de materiales, mano de obra calificada y supervisión adecuada) y los hacemos bien no vamos a tener ningún problema”, aseguró.

Otro de las recomendaciones de Lanzas es formalizar el sector de la construcción, en el cual trabajan más de 160 mil nicaragüenses, pero solamente 21 mil trabajadores están adscritos al seguro social.

“21 mil afiliados de 160 mil es el 12%, lo cual nos reitera que hay mucha informalidad en el sector y tenemos que buscar como estas personas se formalicen, que paguen sus impuestos, que paguen los salarios mínimos, que se adhieran al convenio colectivo con los sindicatos, que cumplan con la ley de seguridad”, recomendó.

Finalmente Luis Barbosa, representante de sindicatos de trabajadores, comentó que la autoridad competente para supervisar las construcciones de las viviendas de las familias es la alcaldía.

“El primer responsable es la alcaldía, porque es a quien se le pide permiso para hacer una ampliación o edificación. La alcaldía te da el permiso de construcción y debería de supervisar esa construcción y que los materiales sean de calidad”, explicó.

Barbosa comentó que tanto el Instituto de la Vivienda, las alcaldías y el Ministerio de Transporte e Infraestructura, deberían hacer un solo esfuerzo junto con los empresarios, trabajadores y usuarios para que no ocurran abusos hacia la población que hace uso de materiales incorrectos que no cumplen la calidad y se convierten en ratonera a la hora de un terremoto y un sismo fuerte.