La Compañera Rosario Murillo, Vicepresidenta de Nicaragua, destacó que los nicaragüenses todos los días nos levantamos con optimismo, con fuerza, la fuerza que nos da Dios. La fuerza del Dios bendito que nos ilumina y nunca declina.

En su reflexión de este jueves 4 de febrero, la Compañera Rosario, dijo que estamos cada día acrecentando las esperanza que son victoriosas, “porque este pueblo es un pueblo de luchas y victorias, de triunfos de cada día”.

El Dios nuestro de cada día iluminando todas las pequeñas, medianas y grandes acciones emprendimientos para alcanzar la victoria sobre la pobreza, es lo que todos los nicaragüenses que, de buena voluntad, los que no nos agachamos ante los imperios, los que somos dignos hijos de un pueblo digno, lo que queremos es trabajo, seguridad, bienestar, derechos para todos, derechos que merecemos”.

En este sentido dijo que los nicaragüenses patriotas, los nicaragüenses raza sagrada de luchas y de honor, nos sentimos tan orgullosos de nuestra identidad nacional, de nuestra historia, de esa memoria, de ese patrimonio heroico que nos lleva hacia adelante.

Vemos las victorias de nuestro pueblo en la educación, vemos las victorias de nuestro pueblo en la salud, vemos las bendiciones de Dios. Esas son las victorias de nuestro pueblo, las bendiciones de Dios en todos los planes y propósitos de bien común, de la familia honrada, integras de esta Nicaragua bendita y siempre libre, comentó.

Aquí vivimos nicaragüenses patriotas, aquí nos sentimos bendecidos, prosperados y en victorias, todos los días, porque avanzamos en programas y proyectos que son importantes para las familias nicaragüenses, que valen para las familias luchadoras de Nicaragua, añadió.

Almas pequeñas…

Dijo que probablemente quienes no aman al prójimo no ven el significado elevado, valioso de esos grandes proyectos, de esos pequeños proyectos, de esos medianos proyectos. “No, por supuesto, si no llena bolsillos de unos cuantos, no son valiosos. Así piensan, así han sido, así ese poquito de gente, almas pequeñas, así ven el mundo. Qué hay para mí, si no hay para mí no hay para nadie. Y esa perspectiva de la vida y del mundo, ni cristiana ni solidaria, esa perspectiva de la vida y del mundo, por lo tanto, abominable, indiferente, por lo tanto, abominable”.

Nosotros los nicaragüenses sabemos lo que es trabajar duro, las mujeres, valerosas y valiosas de esta Nicaragua Bendita sabemos, los varones, las familias, los jóvenes, lo que es trabajar y estudiar en las condiciones que gracias a Dios hoy tenemos. Que no son condiciones de oscuridad criminal o de negación del derecho de los demás, del derecho del prójimo, no. Son condiciones gracias a Dios cada vez mejores para avanzar y prosperar todos juntos, sumándonos al bien común”.

Dijo la Compañera Vicepresidenta de Nicaragua que ese el desafío y ese es el reto, sumarnos al bien común, “eso nos exige la vida, nos exige la comunidad humana, nos exige la comunidad nicaragüense, sensible, comprometida, solidaria, la comunidad nicaragüense de esta gran familia que somos todos y que vamos adelante, con seguridad, estabilidad, paz, vamos adelante, no lo dudamos, porque son victorias de un pueblo que merece lo mejor, las que están sembrándose, cultivándose, cosechándose todos los días para avanzar iluminados, consientes, responsables y sobre todo lleno de amor”.