En la comunidad El Astillero del municipio de Tola en el departamento de Rivas, el Gobierno Sandinista, a través del MARENA inauguró la Campaña de Protección y Conservación de la Tortuga Marina con el lema “Ayúdame a Vivir”.

Esta campaña de protección a esta especie que vive seriamente amenazada por diferentes depredadores, está siendo apoyada por los gobiernos locales, el Movimiento Ambientalista Guardabarranco, el Ejército de Nicaragua, la Policía Nacional y los Gabinetes de la Familia, Comunidad y Vida.

La campaña comienza desde el primero de julio hasta marzo del próximo año, tiene el objetivo fundamental de preservar la vida y supervivencia de cuatro especies de tortugas que vienen a anidar a cinco diferentes playas del pacífico nicaragüense.

Nicaragua está bendecida con las playas la Flor en San Juan del Sur Rivas y Chacocente en el municipio de Santa Teresa en Carazo. En estos dos sitios llegan decenas de miles de tortugas a anidar y desovar centenares de miles de huevos de paslama, que son protegidos de las aves carroñeras, de los perros y de seres humanos inescrupulosos que comercializan este bien de la naturaleza.

Gracias a esa política de protección a la Madre Tierra y a su fauna que promueve el Gobierno Sandinista del Comandante Daniel Ortega Saavedra y de la compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, ahora más tortugas vienen a nuestras playas a desovar y por ende más tortuguillos logran nacer para preservar la especie.

La Campaña Nacional de Protección y Preservación de la Tortuga Marina, conlleva un vasto plan de vigilancia en los diferentes refugios silvestres o playas, así como acciones alternas que permitan a las comunidades no poner en riesgo a las tortugas carey, tora y paslama. La Isla de Juan Venado León, Padre Ramos en el Viejo y el sector de Cosigüina, son los otras playas de anidación en Nicaragua.

Camilo Ramiro Mejía, Director de Biodiversidad del MARENA, indicó estas especies se encuentran seriamente amenazadas, entre las tortuga tora, la que se estima existen unas diez mil en todo el mundo marino, cifras que vienen descendiendo dado las matanzas indiscriminada que se hacen en algunas naciones.

En la época de anidación y desove pueden llegar hasta 222 mil tortugas en La Flor y otras 70 mil en la Chacocente. Producto de esta campaña y del cambio de actitud de las comunidades, de las autoridades, ahora en estos refugios silvestres nacen un promedio de 2 millones 700 mil tortuguillos nacidos en los cinco playas de desove.

Nicaragua le cumple a la Madre Tierra

“Nicaragua está muy bien en el tema de conservación de tortuga, para poner un ejemplo en el 2006 se registraron un promedio de 40 mil tortugas anidantes en Chacocente, pero en estos últimos años estamos teniendo cerca de 72 mil tortugas anidantes, mientras en la Flor pasamos de 150 mil tortugas a 222 mil”, detalló Mejía.

Subrayó que estos datos demuestran que el trabajo en alianza entre todas las instituciones, así como el apoyo de la población organizada, está dando excelentes resultados.

“Estamos por conseguir mejores resultados en la medida que seguimos integrando más a las comunidades en la conservación, porque son sus recursos naturales, porque son los recursos que deben usar de manera sostenible y porque son los recursos de todos los nicaragüenses”.

Indicó que se concientiza a la población a no saquear los huevos, igual se hace campaña al no consumo, porque lo principal es crear valores desde la infancia y la juventud.

La juventud está cambiando de actitud

“Hemos visto cambios importantes, la gente que está consumiendo huevos de tortuga no es la juventud, son las personas mayores de 33 años, que lo hacen en el momento que están consumiendo licor, entonces la juventud está dando muestras de cambio”, dijo Mejía. Para evitar el saqueo de los huevos, se impulsan alternativas de promoción de servicios turísticos (hostales, restaurantes y otros)

José Adán Sánchez Padilla, es guardaparque del Refugio La Flor, indicó que en la temporada de desove permanecen más de 10 vigilantes, más otra cantidad similar de efectivos militares y el acompañamiento que hacen los ambientalistas de Guardabarranco.

“Nuestra labor es importante en pro de la conservación de la tortuga marina y de otras especies que existen en este bosque y en las playas. Tratamos de sensibilizar a la población para que no consuman los huevos y también evitamos el saqueo, el cual se hace de forma exitosa”, dijo José Adán, quien calificó al perro como el mayor depredador de la especie, seguido de los seres humanos.

El coronel Giovanni Pérez Flores, Jefe del IV Comando Regional Militar del Ejército de Nicaragua, indicó que los principales objetivos de la campaña de protección de los refugios silvestres, es mantener permanente presencia de tropas en las principales playas de desove, realizar patrullas costeras durante la arribada de las tortugas y mantener permanente el flujo de información, reforzar la presencia de tropas.

Entre las medidas para evitar el saqueo de los huevos, se estará revisando las unidades de transporte público que prestan servicios en las comunidades costeras para evitar que se transporte el huevo de paslama, e instar a las comunidades a denunciar a los comerciantes que llegan de otras zonas del país en busca de los huevos.

La compañera Doribel Gutiérrez de los Gabinetes de la Familia, La Comunidad y la Vida, informó de la labor que realizan con los viveros comunitarios que permiten la preservación de las tortugas.

Se construyó un vivero con una capacidad de 287 nidos, con un tamaño de 13 por 13 metros cuadrados, lo que ha permitido tener resultados de hasta 21 mil 999 huevos, y después el nacimiento de 16 mil 315 tortuguillos, para un porcentaje del 74 por ciento.