El mundo diplomático está lleno de mujeres generosas, inteligentes y seguras, que se toman el tiempo y el esfuerzo para guiar a otros cónyuges diplomáticos. Sherly A. Noguera de Argüello es una de ellas.

Madre dedicada y esposa solidaria, diplomática muy consumada, es una figura destacada en la promoción de su país de origen, Nicaragua, a los Países Bajos y al mundo entero.

Viniendo desde otro continente, la señora Noguera de Argüello dedicó su vida a dar a conocer y admirar este pequeño país, poniéndolo muchas veces en el centro de atención, a través de los eventos que organiza, con infinita inteligencia y encanto.

Recuerda que su padre, que era un lector apasionado, y su madre, una artista culinaria, fueron inicialmente sus mentores e inspiración. Quería aprender más y en muchos campos.

Realizó cursos en pastelería y postres, además de estudios de postgrado completos en comercio, banca, finanzas, comunicación y negocios turísticos y maestrías en Administración de Empresas, Gestión de Recursos Humanos, Gobierno Local y Administración de universidades de Nicaragua, México, España y Portugal. Antes de incorporarse al Servicio Exterior, trabajó en Managua en el campo financiero, luego en el Instituto Nacional de Turismo, promocionando Nicaragua en América Latina, Canadá y Europa. En un momento de su vida, también estableció su propio negocio en la industria alimentaria, siguiendo su antigua pasión, y enseñó Turismo y Hotelería en la Universidad del Valle en Managua.

Pero trabajar para su país, en el Servicio Exterior, fue el comienzo de una aventura en la vida, también una vida de promoción y representación de Nicaragua de muchas maneras, incluida la organización de los principales eventos culturales y culinarios, bien reconocidos y muy esperados en La Haya.

De asistente administrativa a agregada cultural y consular, cónsul general, ministra consejera y decana de la Asociación de Esposos Diplomáticos en los Países Bajos, se abrió camino hasta la cima con un enfoque constante, determinación y pasión sin fin.

Después de todo, la diplomacia cultural es hoy mundialmente aceptada como una de las formas más eficaces e inteligentes de promoción del país. Y muchas veces lo hacen los cónyuges, los socios solidarios de los diplomáticos de carrera.

Como suelen ser la mayoría de las grandes personalidades, también es un ser humano maravilloso: una mujer hermosa, siempre generosa, modesta, amable, dispuesta a ayudar e implicarse, con debilidad por la cultura y el turismo.

Sherly A. Noguera de Argüello dedicó años a investigar sobre la cocina nicaragüense y textos relacionados con las comidas tradicionales y recetas familiares. Luego ajustó las recetas del país a una degustación más moderna, respetando también otras culturas y presentándolas al mundo, en eventos refinados y bien estudiados, donde socializar y degustar se entrelazaban armoniosamente, para dejar a los participantes con un recuerdo sublime de una experiencia inolvidable, y mientras tanto intrigarlos y hacerlos siempre más curiosos, más interesados en la rica tradición de un país que muchos no conocían antes ...

“Nicaragua tuvo un embajador magnífico, Rubén Darío”. Ella dijo: “Nuestro distinguido poeta, periodista y máximo representante del modernismo literario también fue un verdadero gourmet. Llevó nuestras recetas a los distintos países donde se acreditó como diplomático y con su pluma y buen gusto dejó una historia que hoy recordamos: ¡La ineludible conexión que siempre mantuvo entre literatura, diplomacia y degustación!”.

¿Cuáles son sus planes futuros? … El tiempo siempre es demasiado corto para todo lo que quiere lograr.

Quiere promover aún más el arte culinario de su país natal, a través de eventos a disposición de todos los interesados. También planea organizar una Exposición Culinaria Nicaragüense en los Países Bajos, con la ayuda de sus muchos amigos nicaragüenses, ya que ve las comidas tradicionales de ascendencia como un verdadero Pasaporte Culinario de su amada Nicaragua para el mundo entero.

Confía en que tendrá éxito en sus proyectos, aunque ahora, por la situación actual, las cosas van un poco lentas y los eventos están restringidos.

Pero tiene tanto entusiasmo por todo lo que hace, tanta energía y un carisma asombroso, que es imposible no decir: "¡Quiero visitar Nicaragua, quiero saber más sobre este país y su gente!"

Después de todo, ésa es la definición misma de un trabajo diplomático bien hecho, de objetivos diplomáticos bien logrados. ¡El mundo diplomático ciertamente necesita más seres humanos como ella!

sheryl-noguera-nicaragua-holanda

sheryl-noguera-nicaragua-holanda

sheryl-noguera-nicaragua-holanda