La Vicepresidenta Compañera Rosario Murillo, destacó el primer mensaje del Presidente Daniel Ortega a las familias, en el que reflexionó sobre la dimensión política del poeta Rubén Darío y la vigencia de su pensamiento en el contexto actual del país.

Ayer nos hizo una bonita, hermosa tarde llena de luz, una tarde auspiciosa, una tarde con Darío nuestro símbolo máximo en cultura e identidad nacional y de compromiso y de visión política. Con Darío presidiendo el acto de comunicación del mensaje de nuestro Comandante a las familias nicaragüenses. Un mensaje de paz y bien. Hablamos del respeto que merecemos los pueblos, unos y otros. Respeto a nuestra dignidad de seres vivos, de familias trabajadores, humildes, íntegras. Del respeto a nuestra nacionalidad, como nación soberana, independiente. 200 años de la independencia. Y hablamos del respeto que todos los días exigimos a las potencias, porque un país puede ser geográficamente muy pequeño o también empobrecido por las mismas potencias a lo largo de la historia, y las agresiones, pero inmenso en dignidad”, dijo la Vicepresidenta compañera Rosario.

Eso es lo que vivimos en Nicaragua, una dignidad que crece con nuestras esperanzas que son victoriosas, porque son esperanzas buenas como la buena esperanza, son corazones buenos los que se movilizan todos los días, después de orar, de invocar al altísimo y de decir Padre, Madre nuestro que estás en los cielos, santificamos tu nombre porque bendecimos al creador todos los días y agradecemos la fuerza, el coraje, ese espíritu que tanto admira el mundo de un pueblo noble, decidido de convicciones, de compromisos y de infinita dignidad”, agregó.

Eso es lo que comentaba nuestro comandante, las enseñanzas en la poesía tierna, amorosa, maravillosa que llevamos todos como bandera de nuestro Rubén Darío, las enseñanzas pero de espíritu valeroso que han sido nuestros próceres y Darío como prócer también de la literatura, de la cultura y simbolizando con sus escritos políticos nuestra urgencia de libertad, dignidad, fraternidad, de respeto que es lo que reclamamos al mundo. No interferencia, no pretender dirigir los destinos de otras naciones, de otros pueblos, no pretender erigirse en quienes deciden por interferencia, por injerencia los destinos de una patria como la nuestra linda, hermosa, una patria como la nuestra llena de fuerza de espíritu cristiana, Nicaragua es Cristiana y Solidaria”, explicó la Compañera Rosario Murillo.

Ayer hablábamos de toda esa misión y visión de Darío que proclamó, que dijo, que afirmó, que cantó a la belleza de un alma soberana como la nuestra”, afirmó.

La Vicepresidenta dijo que “nosotros recogimos lo que el Comandante decía, hablaba, exponía, el derecho que tenemos los nicaragüenses a definir nuestros procesos, nuestras rutas, nuestros caminos, nuestro destino entre nicaragüenses todos como gran familia. Y el derecho que tenemos los y las nicaragüenses de construir una unidad que ha experimentado fracturas provocadas y promovidas desde el imperio, pero una unidad que nos es propia, la unidad por el bien común en Nicaragua no tiene otro dueño que no sea el pueblo nicaragüense”.

También dijo que “aquellos que se confunden y andan buscando bendiciones donde no deben, porque el pueblo es el que bendicen, las familias bendicen, también los expedientes, es decir las historias de vida de quienes buscan bendición también dicen y no siempre bendicen porque esas historias no son de vida buena, son historias de ventas de la patria, de comercio con nuestra dignidad de pueblo y de no pensar con sensibilidad en el bien, en la necesidad, en la solidaridad”.

La Compañera Rosario Murillo aseguró que todos necesitamos en primer lugar concordia y sentido de paz y bien .

Todos tenemos derecho al bienestar. Todos tenemos derecho a sentirnos dignos porque somos dignos y todos tenemos derecho a vivir con bienestar. Esos son nuestros derechos. Y en estos tiempos nuestro derecho supremo no lo puede violentar nadie de los ungidos, porque un montón de ungidos andan por ahí, ungidos por quién, ni siquiera su trayectoria de vida los defiende o los hace ponerse de pie o verse de pie, porque agachados son y vendepatrias son y prácticamente no solo el personaje o la personaje sino la historia de familia que de patrimonio heroico no tiene nada, porque aquí el heroísmo es del pueblo que ha sabido defender con entereza con lucha decidida, con trabajo decidido, determinado, defender su país, su patria y su modo de vida, su cultura, ese sentido de familia verdadera que tenemos en Nicaragua, eso sin importar, sin traer de otro lugar, no hacemos importación de valores culturales o familiares, tenemos nuestro sentido de familia, de comunidad y de vida consciente, responsable, solidaria, nunca indiferente”, valoró.

Por eso decíamos, nosotros los nicaragüenses que sabemos ser cristianos y solidarios, exigimos respeto al mundo. Nos sentimos orgullosos de nuestros procesos sociales, de nuestro proceso de reconciliación y encuentro que hemos vivido por décadas. Nos sentimos orgullosos de la capacidad que tenemos de protagonizar en complementariedad los proyectos y programas económicos sociales, culturales, identidad nacional que es nuestra condición de nicaragüenses, una condición de gente noble y heroica que va adelante, que forja, que construye futuro no destrucción, vida buena nunca crímenes”, agregó.

Sentenció que “nunca olvidará el pueblo nicaragüense a quienes interrumpieron este proceso de desarrollo que traía nuestra Nicaragua bendita, de la mano de Dios, nunca olvidará, eso porque lo vivimos todos sabemos que no es lícito perdonar u olvidar a quienes irrumpieron para alterar la convivencia pacífica de las familias nicaragüenses. Imposible olvidar, muy, muy difícil”.

Y ahí están los unos cuantos, los unos cuantos, ahí están pretendiendo que olvidemos el terror que vivimos, esas noches de cuchillos largos que ellos protagonizaron en contra del pueblo nicaragüense y eso no lo olvidarán nunca, no vamos a olvidar, no podemos olvidar porque Nicaragua quiere trascender, ir adelante y seguir trabajando, estudiando y prosperando”, dijo.

La Compañera Rosario también recordó que “este año lo iniciamos dándole continuidad a una exigencia vital, que nos respeten, que nos respeten que no se inmiscuyan en nuestros procesos, que nos dejen en paz, vivir nuestros procesos y andar nuestros caminos. Sabemos hacerlo, lo hemos hecho y siempre pensando en el bien común, en el bienestar de las personas, las familias, las comunidades y en la lucha que debemos seguir librando denodadamente contra la pobreza para poder plantearnos el desarrollo humano que merece en grande este pueblo heroico valiente, digno y trabajador”.

Exigimos respeto a Nicaragua bendita y ojalá, ojalá aquellos que dicen ser nicaragüenses se respeten a sí mismos y dejen de arrodillarse frente a amos que creen que les bendecirán. Ya dijimos que es el pueblo el que bendice y que es el pueblo el que conoce, y que es la sabiduría del pueblo la que se impone en distintos momentos y sobre todo en momentos como los que nos toca vivir este año de bendición, prosperidad y muchos triunfos”, concluyó.