La Compañera Vicepresidenta Rosario Murillo destacó este último día del año 2020 que el pueblo nicaragüense avanza lleno de esperanza y confianza en Dios para enfrentar nuevos retos y desafíos para el año venidero 2021.

En su mensaje de mediodía expresó que “el pueblo, las familias en nuestra Nicaragua bendita avanzamos llenos de esperanza  y confianza en Dios, desde nuestra fe, desde nuestros hogares, nuestras familias, nuestras comunidades, avanzamos con esperanza creciente, con la fe que nos motiva, nos impulsa, nos llena de energías luminosas cada día”.

Una patria para todos

Todos queremos una patria para todos, una patria de concordia y una patria fraternal y una patria de familia, de comunidad, una patria cristiana, solidaria. Todos queremos avanzar en esos proyectos y programas de bien común, porque trabajar con esperanza, trabajar con amor es llenarse del sentido fraternal de bien común”, explicó.

Dijo que eso “es tener la visión iluminada que da el amor. La visión profética que da el amor y cuando hablamos de profecía nos referimos es que nuestra fe cristiana nos mandata a vivir como prójimos, a vivir y a querernos como hermanos y a servir como instrumentos de la paz, de nuestra paz, de la paz que el Señor decreta para el mundo, para los países, para los pueblos”.

Se cierra una etapa complicadísima

Hoy es un día en que cierra una etapa complicadísima, retos y desafíos inéditos, los que hemos vivido en este 2020, en este mundo  nuestro, desafíos que nos han llevado a sentirnos, y eso no es malo, eso es bueno, a sentirnos humildes, cada vez más conscientes de que el tránsito por esta vida es efímero y que mientras nosotros proponemos Dios dispone. Y no puede ser que Dios disponga maleficios, Dios no dispone males, Dios no dispone odios. Dios dispone retos, desafíos, que promueven alma buena, dispone que aprendamos de esos retos, de cómo los enfrentamos, de esos desafíos, de cómo los enfrentamos, dispone que aprendamos a ser mejores humanos”, añadió.

Yo digo, cuánto hemos aprendido y cuánto nos falta aprender, porque todos los días con el corazón abierto, nunca cegados por el odio debemos aprender, cuánto nos falta aprender sobre ese sentido de solidaridad y de familia humana con el que nos corresponde vivir”, reflexionó.

Cuántas veces hemos escuchado no solo que nos salvamos, tenemos que unir a la comunidad planetaria, a la comunidad humana, unirnos todos para  superar los retos, los desafíos que son de todos. Lo escuchamos, lo oímos, pero desgraciadamente todavía no lo vivimos, en esta pequeña parcela del planeta tierra, esta tierra sagrada de nuestra Nicaragua nos corresponde vivir esa realidad. Unirnos todos por el bien común”, dijo.

Y unirnos todos como familia cristiana, solidaria. Un pueblo orgullosamente cristiano con mucha fe, con mucha convicción y con una energía y una laboriosidad que solo Dios puede dar. A lo largo de nuestra historia nos hemos enfrentado con tantas circunstancias difíciles y a lo largo de nuestra historia hemos sabido trascender, avanzar y siempre pensando en cómo ir adelante”, continuó.

Recordó: “Siempre más allá decía Sandino. Siempre podemos ir un poquito más adelante y eso es lo que nos proponemos. Nos proponemos con humildad y conciencia, conciencia de nuestra condición humana nos proponemos a avanzar paso a paso, venciendo los obstáculos, superando los desafíos, trascendiendo, pero todo con amor. Todo con Amor”.

El desafío más grande es vivir en paz

Esperanzas victoriosas y la principal victoria, es que el desafío más grande que tiene la humanidad y que hemos en nuestra Nicaragua es vivir en paz y llevar los procesos que nos corresponde llevar en cada momento económicos, sociales, políticos, en paz. La Paz como bien supremo. Hemos aprendido muchísimo y queremos y merecemos y tenemos el derecho a vivir en paz y a que se nos respete ese derecho”, subrayó.

Resaltó que “somos un país pequeño con un pueblo grande, de verdad, con ese sentido de familia humana que debemos tener en estos tiempos y del que todo mundo habla, la clave es el respeto, el respeto a las decisiones que cada pueblo va tomando a través de sus instituciones o por sí mismos”.

Los pueblos tienen la sabiduría de la providencia, van indicando caminos, caminos de bien, porque nadie, absolutamente nadie en su sano juicio son las que tienen pervertido el sentido del juicio, ciegos, dejan de ver, nadie en su sano juicio en nuestra Nicaragua quiere conflictos”, destacó.

El que ciega su alma con ambiciones, egoísmos, desprecios, y traiciones, probablemente está viendo un planeta o una Nicaragua con conflictos. Nosotros no vemos una Nicaragua en conflicto. Vemos una Nicaragua que vibra, que siente, que se moviliza en paz y bien”, advirtió.

Convivir como familia humana

Eso es lo que vemos y eso es lo que creemos. Conscientes plenamente de todas las dificultades que vivimos en el planeta, de todo los que nos falta para convivir en el planeta como familia humana, todo lo que nos falta, todos los días vemos, somos solidarios, nosotros somos solidarios, los nicaragüenses sentimos profundamente el sufrimiento de cualquier persona en cualquier parte del mundo y sentimos también nuestros propios dolores y vivimos nuestros amores”, añadió.

Este ha sido un año de despedidas, todos los años perdemos seres queridos, este año hemos perdido seres queridos que han dejado ausencias, ausencias en la casa, en el hogar, en la familia, dolorosas ausencias y nos hemos acompañado, y nos hemos acuerpado alrededor de esas ausencias y alrededor sobre todo de nuestra fe que nos consuela, que nos alivia y que nos hace comprender el sentido de la vida”, señaló.

Hizo ver que “esa es la vida, luchas, victorias, reveses, luchas, reveses, victorias, dolores y amores, alegrías y tristezas. Esa es la vida y el sentido de comprensión, entendimiento que Dios nos da, nos permite reconocer las dificultades, vivir solidariamente los dolores, llenarnos y unirnos  en los amores”.

Amor a la patria

Amor a Nicaragua, amor a la patria, no olvidar nunca qué somos, de dónde venimos como decía Darío y adónde vamos. Venimos de un legado formidable de dignidad y decoro nacional, de honor, de honor nacional, de patriotismo y vamos a consolidar el patriotismo en dignidad, en decoro, en honor y agradecimiento a Dios por la gracia de ser nicaragüenses, vamos a consolidar desde ese legado la paz, la prosperidad y el espíritu de lucha, el compromiso siempre presente de avanzar entre los desafíos, entre las dificultades, exigiendo eso sí, respeto para todos”, aconsejó.

Abogó por “respeto para todos, aquí mismo, porque el aprendizaje en sabiduría es respetar al otro, al prójimo, al ser humano y amar al otro, al ser humano, al prójimo, aunque no pensemos igual, pero eso sí pensar en grande más allá de nuestros nombres e identidades particulares, somos nicaragüenses y queremos a Nicaragua y vivimos como nicaragüenses. Nuestra cultura celebra la vida, nuestra cultura celebra nuestra valentía para trabajar de sol a sol, a sombra, a sol, todos los días, avanzando paso a paso como Dios manda, en cariño, en encuentro, en reconciliación y paz”.

Señaló que actualmente hay un “desafío enorme tenemos en el mundo entero para el año venidero. Como cada fin de año evaluamos los tiempos vividos y nos encaminamos a esos tiempos de creación de futuro, bueno, sólido. Nada es absolutamente cierto, quizás lo que nos determina en el mundo es la incertidumbre, pero eso sí, queremos valores, ideales, sólidos y sabemos que la manera de unir esos valores, de practicar esos ideales y valores es caminando y haciendo camino al andar. Vamos a seguir en nuestro derecho de pueblo a aspirar a que nuestras aspiraciones y sueños se hagan realidad, que nos respeten en todas partes y que se respete las decisiones de las nicaragüenses, de los nicaragüenses, mujeres, hombres, familia, juventud, que exigimos reconocernos como artesanos de paz, porque eso somos, constructores de paz y es el compromiso seguir cambiando Nicaragua para bien, para mejor y para que el reino de Dios en la tierra que la concordia sea, se consolide todos los días”.

Asímismo se refirió al Mensaje de Fin de Año, que en nombre de su persona y el Comandante Daniel se hizo llegar al pueblo a través de los medios.