El Padre General Pedro Aguado Sch. P de la Orden de los Clérigos Regulares Pobres de la Madre de Dios de las Escuelas Pías, conocidos como escolapios o calasancios, por su fundador, San José de Calasanz Gastón, en 1617, recibió al Compañero Francisco Javier Bautista Lara, Embajador de Nicaragua ante la Santa Sede en el emblemático edificio de la Piazza de Massimi, Roma, en dode se fundó, en 1597, la primera escuela pública gratuita de Europa y residió, por casi cuatro décadas, el Sacerdote y Educador español, declarado en 1948, por el Papa Pío XII: “Patrono Universal de todas las Escuelas Populares Cristianas del Mundo”. Actualmente tienen presencia en 44 Países. Los primeros escolapios llegaron a León a inicio del siglo XX, contaron con la amistad del presbítero vasco Benito Oyanguren.

El Superior escolapio y el Embajador nicaragüense conversaron sobre el Pacto Educativo Global anunciado por el Papa Francisco en Septiembre de 2019 y al que los Discípulos de Calasanz se han unido, para promover un compromiso común, una verdadera Fraternidad y Solidaridad, respetar la diversidad, cuidar la fragilidad de las personas y del mundo, impulsar una Educación Integral e Inclusiva capaz de escuchar y dialogar, favorecer la creatividad y la responsabilidad, poner a las personas al servicio de la Comunidad, “descubrir en el otro el esplendor de la imagen de Dios”, que somos Compañeros de viaje ya que “fuimos creados no solo para vivir con los demás, sino también para vivir al servicio de los demás en una reciprocidad salvadora y enriquecedora”.

Recordaron al P. Bruno Martínez Sacedo (1907-1972), sacerdote español, quien sirvió a la Educación de los Jóvenes en Nicaragua hasta que, por consecuencia de las heridas sufridas en el derrumbe del Colegio Calasanz en Managua en el terremoto del 22 de Diciembre de 1972, falleció siete días después en León. En las ruinas de su habitación el educador dejó un acucioso ensayo que, varias décadas después, publicaron los exalumnos en un libro (2015), con el título: “Lo religioso en Rubén Darío”. El Padre Bruno fue un religioso ejemplar al servicio del Pueblo de Dios que acompañó durante dos décadas a los nicaragüenses, tiene abierta causa de beatificación para reconocer su Vida de Santidad. Acordaron compartir en Roma en 2021, víspera del 50 aniversario del fallecimiento del venerable educador, la obra sobre el pionero del Modernismo literario que, según Martínez: “Mendigó la luz y apenas pudo soportar el peso sus penas, …/… caminó a Belén en la caravana de su propia vida”.

El Padre Aguado, Profesor y Teólogo español, recorrió con Bautista la histórica casa, saludó al Pueblo y Gobierno de Nicaragua con Solidaridad y Afecto, expresó su aprecio por el País centroamericano en donde ha tenido la oportunidad de visitar en cumplimiento del compromiso de la Orden por el servicio y la educación de los Jóvenes.

Roma, Lunes 14 de Diciembre de 2020.