La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de Nicaragua, destacó el desborde del pueblo nicaragüense en cantos y alabanzas a la virgen María este 7 y 8 de diciembre.

Fue de verdad atronador el repique de la pólvora, de los cantos, de las flores, del incienso, de la celebración familiar, hogareña, comunitaria, y también la celebración tradicional en la comunidad de nuestra Purísima Concepción de María, subrayó.

Y cómo celebramos también en todos los países donde tenemos misiones, donde estamos acreditados, celebrando a María, cantando a María, pidiendo a María nos siga envolviendo en ese manto que a todos nos protege como Madre, Madre de Nicaragua, Nicaragua de María, así hemos dicho a través de los tiempos, a través de los años, y lo seguimos diciendo. Y cada vez con más fuerza, porque ese amor de madre nos envuelve a todos, ese amor de Madre va abriendo corazones, ese amor de Madre nos muestra que el amor es nuestro único camino, el odio no vale, el odio no cuenta, con odio nunca más”, agregó la compañera Rosario.

Dijo que los nicaragüenses nos sentimos tan orgullosos de ser un pueblo cristiano, mariano y un pueblo vencedor, un pueblo que vence, “vencedora del fiero dragón le cantamos a María Santísima, un pueblo que sabe avanzar con amor y dejar atrás las discordias, que sabe avanzar en reconciliación y en cultura de paz y dejar atrás los conflictos y avanzar, avanzar y avanzar en este cielo azul y blanco como el traje de nuestra Madre María, avanzar en esta Nicaragua de bandera de todos. La paz nuestro derecho, la paz nuestro camino”.

La compañera Rosario Murillo hizo énfasis que los nicaragüenses queremos seguir viviendo tranquilos y seguiros, como pueblo cristiano, mariano, como familias y comunidades,” el bien común, como cultura y modo de vida, hermanos todos caminando, trabajando, prosperando paso a paso entendiéndonos y acompañándonos con respeto en solidaridad, nuestro derecho supremo es la paz, y en paz, seguridad, estabilidad que se construye, porque la destrucción es producto del odio, la destrucción no refleja la cultura fraternal, familiar, hogareña que tenemos los nicaragüenses”.

En este sentido dijo que es con paz, con estabilidad, con seguridad que se construye y que se avanza. "Nuestra Nicaragua libre, soberana, afirma porque afirmamos, esperanzas victoriosas desde nuestra fe y nuestra confianza en Dios".

Para nosotros Dios es el centro de nuestras vidas, de nuestra cultura, esa cultura de paz que afianzamos todos los días y cuando rogamos a Dios le pedimos que abra todos los corazones para que cese el odio, el odio y con odio nunca más, nuestro derecho es la vida buena, la vida de comunidad, nuestro derecho es la fraternidad, vivir como hermanos, cada uno de nosotros en nuestra Nicaragua, en nuestros hogares, en nuestras familias, estamos hechos de cariño y de buena voluntad”.

Con odio con violencia, nunca más, nunca más, y esa es nuestra oración a la madre de todos, que nos abra el corazón a todos para que sepamos vivir como hijos de Dios y de esa Madre Nuestra, esa Madre Celestial. Que sepamos vivir en una Nicaragua que está hecha con los colores de este cielo, que es color de su manto que es nuestra bandera, nuestra bandera de todos, bandera de una Nicaragua que cada vez queremos más fuerte y crecida en amor, en paz, en seguridad, en estabilidad, en trabajo para prosperar. Y una Nicaragua que reitera: con odio y con violencia nunca más porque el amor todo lo puede, y el amor todo vence”, finalizó.